Si el Gobierno, la Oposición y el sistema político nacional reacciona de la forma como lo ha hecho hasta ahora: encontrar esto un escándalo y enfrentarlo, pienso que Chile saldrá fortalecido.
Franco, sencillo, inteligente, respetado, riguroso y de una gran calidad humana son algunas de las virtudes que se le atribuyen a Vittorio Corbo. Pero, también el humor es una de sus características más marcadas, al igual que el poder "hablar en fácil" de los problemas económicos, por lo cual ha sido exponente habitual de los eventos Icare.
"Soy un fanático del power point", dice explicando su éxito entre el público de esos encuentros y agrega que en ello influye la experiencia de dar tantas charlas en diversas partes del mundo.
"Utilizo metáforas y doy ejemplos simples. Pero, no siempre fue así. Cuando empecé a dar seminarios, a fines de los setenta, todos se quedaban dormidos porque usaba mucha curva y ecuaciones, igual que en la sala de clases hasta que me di cuenta que estaba equivocadísimo -no entiendo cómo la gente tuvo tanta paciencia- y tenía que hablar en fácil".
-¿Alguien lo asesoró?
-No, todas las cosas en la vida las he aprendido a golpes.
Liberal en lo económico y libre pensador en lo político, Vittorio Corbo es de los que cree que el crecimiento a largo plazo chileno estará en la incorporación de nuevas tecnologías "y eso pasa por mejorar significativamente la educación donde, aunque se está haciendo un esfuerzo, todavía falta mucho por hacer".
Desde el MIT a la Universidad de Concordia en Montreal
-¿Cuáles son los principales hitos de su amplia trayectoria, tanto en el extranjero como en Chile?
-Creo importante la formación afuera. Me tocó una época muy bonita en el MIT: yo salí a estudiar en 1967 y fui el segundo chileno que iba a hacer un doctorado a esa institución. El primero fue Eduardo García D'Acuña, quien fue mi mentor y del cual fui ayudante en la Universidad de Chile cuando estudiaba Economía. Después, me fui a trabajar con él a Odeplán, como asistente de investigación. Luego, él me recomendó al MIT junto con el profesor Harberger, que venía a Chile muy seguido en esa época, aunque este último prefería que fuera a la Universidad de Chicago.
-En el MIT tuve la gran ventaja de llegar a un departamento de Economía chico, donde sólo se admitía a 25 estudiantes, había una muy buena relación con los profesores en un ambiente muy amigable.
De esa época, Corbo recuerda que había un buen grupo de chilenos tanto en Harvard, "como Jorge Arrate", como en otras carreras en el MIT. Ahí estuvo hasta 1971 año en que se doctoró escribiendo su tesis sobre Inflación en Países en Desarrollo. Tesis que dio origen después a su primer libro que publicó la prestigiosa editorial North-Holland en su serie Contribuciones al Análisis Económico. Con su doctorado en la mano, después de tres años y medio en MIT volvió a Chile en Febrero de 1971.
-Entonces tuve mi primer contacto con la Universidad Católica. Pero, como no eran tiempos fáciles en Chile en esa época y yo tenía mucho interés por publicar, volví al MIT con una beca de post doctorado, para irme después a Canadá, gracias a contactos entre esa institución y la Universidad de Concordia en Montreal. Ahí me acostumbré, me quedé siete años e hice toda mi carrera académica. En esa institución fui también Director del Institute of Applied Economic Research que hacía mucha investigación aplicada tanto sobre Canadá como sobre países en desarrollo.
-En 1979, me vine a Chile con permiso sin sueldo. Estuve como un año y medio en la U. de Chile y ya había decidido volver a Canadá, cuando el entonces decano de la Universidad Católica, Juan Ignacio Varas, me invitó a trabajar aquí y así en marzo del '81 me vine a esta Facultad.
Sin embargo, en 1984, la profesora Anne Krueger, en ese entonces Economista jefe y Vice-Presidenta del Banco Mundial (hoy está la número dos del FMI) lo convenció para irse a trabajar con ellos en Washington. En esta institución, creó un departamento de estudios macro que dirigió hasta su nuevo regreso a Santiago en 1991. Esta vez en forma definitiva.
"Debía elegir entre seguir haciendo mi vida fuera de Chile - y tener un muy buen trabajo y una muy buena jubilación en el Banco Mundial, pero alejado de Chile- o volver y decidí esto último", recuerda Vittorio Corbo.
-Pero, ¿Tuvo alguna oferta o simplemente se vino...?
-No, pues tan irresponsable no soy, negocié y me vine en marzo de 1991 a la Universidad Católica y como asesor económico del grupo Santander. Más adelante comencé también a asesorar a grandes empresas. Pero, he seguido haciendo actividades en el extranjero.
-¿Nunca se arrepintió de la decisión de volver a Chile?
-No, al contrario me arrepiento de no haberme venido antes. Tal vez pasé muchos años en Canadá, pero uno no se da cuenta porque fueron años muy buenos profesionalmente. Trabajé también para el entonces Consejo Económico del Gobierno de Canadá, en el área comercio internacional, y dirigí un importante estudio sobre los efectos en la economía de una posible separación de Quebec del resto de esa nación.