"Soy liberal en lo económico y por convicción soy librepensador en lo político. Soy tolerante, porque he estado en muchos países y tenfo amigos en todos lados".

Por Lucy Bennett
Vittorio Corbo Lioi
"Asumo el timón como un desafío y una gran oportunidad"
Un diminuto letrero en una oficina del tercer piso de la Escuela de Administración y Economía de la Universidad Católica anuncia: Profesor Vittorio Corbo L., atención de alumnos: lunes y miércoles de 14.00 a 15.00 horas. El espacio es pequeño, sólo un escritorio, el maletín con su notebook, dos sillas y muchos, pero muchos libros. Probablemente, varios de esos textos sean de él y otros de economistas a quienes el inquilino puede citar de memoria o conoce personalmente. Es el caso de Stanley Fischer, Anne Kruger o Ricardo Caballero, por mencionar sólo algunos.
En ese lugar, Corbo (60 años, casado con Verónica Urzúa, dos hijos, dos nietos) parece estar alejado de la euforia que provocó su nominación como consejero del Banco Central de Chile y sigue recibiendo a alumnos y profesores, entre medio de un llamado de uno de sus cuatro hermanos, a quienes no duda en catalogar como "mis mejores amigos".
"Yo quería al mejor y puse al mejor", fue la categórica frase del Presidente Ricardo Lagos para justificar su decisión. Mientras, el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, alumno de Corbo en su época universitaria, aseguraba que con el nombramiento del economista "el cuoteo se terminó, aquí los mejores a cada función". La noticia, que trajo inmediato optimismo a los mercados y tuvo amplia acogida en los diversos sectores, fue como un bálsamo en el turbulento escenario político económico de los últimos meses, tras el destape del caso Inverlink y los problemas del ministerio de Obras Públicas.
Tal vez por todo lo anterior, no es casualidad que, tras su presentación a los miembros de la Comisión de Hacienda del Senado, los consejeros del Banco Central anunciaron que a partir de la reunión de política monetaria del 8 de abril reducirían de 90 a 45 días el plazo para hacer públicas las minutas de las sesiones. Todo un signo en pos de una mayor transparencia del instituto emisor, el cual le parece muy bien a Corbo.
-¿Su nombramiento como consejero del Banco Central fue sorpresivo o había conversaciones previas?
-La nominación fue una sorpresa para mí y estoy muy contento de que el Presidente me haya ofrecido esto. Con la confirmación del Senado podré servir hasta diciembre de 2007 en el cargo.
-¿Lo llamó el ministro Eyzaguirre directamente?
-Eso no lo voy a contestar.
-¿Qué le ha parecido las favorables repercusiones que ha tenido su nominación?
-Siento orgullo y satisfacción de que un grupo importante de gente estima que lo realizado como profesor y analista económico es algo valioso. Pero, también tengo la gran responsabilidad de cumplir con las expectativas creadas con mi nominación.