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Ricardo J. Caballero
Profesor de
Economía Internacional de Ford
en el MIT e Investigador asociado en NBER
en Fluctuaciones Económicas y Crecimiento;
B.S. y M.A. en Economía en la Pontificia
Universidad Católica de Chile y
Ph.D. del MIT. Académico y consultor
visitante en American Enterprise Institute,
Banco Central Europeo, Junta de Reserva
Federal, Banco Interamericano del Desarrollo,
Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial
y diversos bancos centrales alrededor
del mundo. Las áreas de enseñanza
e investigación son macroeco-nomía,
economía internacional y finanzas.
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| ECONOMIA |
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La Economía de Estados
Unidos
En estos días el mundo entero espera con gran
ansiedad el desarrollo de los eventos económicos
en Estados Unidos. No es para menos, debido a los problemas
crónicos de Europa continental y Japón,
en estos días el único motor del mundo
parece ser el gigante del norte y su economía
se ha mostrado débil desde el inicio de este
milenio. Sin embargo, desde hace unas pocas semanas
han empezado a surgir una serie de señales que
apuntan hacia una vigorosa recuperación de Estados
Unidos. ¿Es ésta una partida falsa más
como ya ocurrió durante el 2002? Y si no lo es,
¿vendrá un periodo sostenido de crecimiento
como el de los años 90?
Para tratar de contestar estas preguntas, es conveniente
primero dar un paso atrás y preguntarse cuáles
fueron los factores tras el vertiginoso crecimiento
de la economía americana durante los años
90 y por qué se vio interrumpido ese crecimiento.
El crecimiento especulativo
de los 90
Los años 1990, en particular la segunda mitad
de éstos, no correspondieron a un ciclo expansivo
típico, sino que a un episodio de lo que yo llamo
"crecimiento especulativo." Esto es, una combinación
de un gran boom económico, impulsado principalmente
por la inversión, y acompañado de un gran
aumento en las valoraciones de activos. Para poner las
cosas en perspectiva, la razón inversión
(privada)-producto (medida en valores reales) era un
poco más de 14% hacia el final de los 80 y alcanzó
a cerca de 20% en el peak del boom. Por otro lado, la
razón precio-utilidad para un índice amplio
de acciones era cerca de 18 al final de los 80 y tuvo
un valor promedio durante la segunda mitad de los 90
de alrededor de 41. Números como éstos
no tienen precedente en Estados Unidos durante el período
de post-guerra.
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¿Qué estuvo detrás
de este crecimiento especulativo? Podemos identificar al menos
dos factores: uno, la frecuentemente mencionada aceleración
del progreso tecnológico y, dos, la gran disponibilidad
de fondos que facilitó una caída de la tasa de
interés real de corto y largo plazo a pesar del boom
de inversión, menos citada pero al menos tan importante.
Respecto al primero, el crecimiento de la productividad, vale
notar que la tasa de crecimiento de la productividad total recuperó
durante la segunda mitad de los años noventa más
de la mitad de la caída que sufrió durante el
prolongado período de desaceleración de la productividad
observado después de los primeros shocks del precio del
petróleo en los 70. Pero más dramático
aún es el gran salto en el crecimiento de la productividad
del sector productor de maquinaria industrial y electrónica,
que pasó de cerca de 2% al año durante el periodo
1973-90, a más de 6% anual en la segunda mitad de los
90. Esta aceleración tuvo como resultado una gran caída
en el precio de maquinarias y artículos electrónicos
que explica una parte importante del boom de inversión.
El crecimiento de la productividad también elevó
las utilidades esperadas, y con ello justificó parte
del incremento del precio de las acciones. Curiosamente, y a
pesar de que los analistas más optimistas mencionan la
productividad y sus efectos sobre las utilidades esperadas como
un factor crucial en la explicación del incremento del
precio de las acciones durante ese período, si uno hace
los cálculos más cuidadosamente, difícilmente
puede explicar más de un 10 por ciento del boom accionario
con este mecanismo.
La historia es distinta cuando miramos el segundo mecanismo,
la gran disponibilidad de fondos. La tasa de interés
real de largo plazo en Estados Unidos cayó fuertemente
desde el final de los 80, efecto al que se debe sumar una caída
del premio por riesgo accionario atribuible al gran aumento
en la participación de inversionistas en este mercado.
Aún sin este último factor, la caída de
tasas explica cerca de un 50% del boom accionario, y agregándole
el segundo factor, se puede explicar hasta un 80% de éste.
Como ya dije, parte del boom de inversión se debió
a la caída del precio de las maquinarias, pero aún
a este menor precio, el monto total gastado en capital subió
fuertemente en relación al producto. Pero, ¿cómo
puede haber caído la tasa de interés real cuando
la demanda por fondos para inversión aumentó?
Sabemos que en el corto plazo las fuentes de financiamiento
fueron principalmente dos: el ahorro público y el del
resto del mundo. Hacia el final del período de crecimiento
especulativo, el ahorro público llegó a ser del
orden de 4% del producto, mientras que |
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El rango de opiniones en el
debate varía entre la perspectiva de los
más optimistas, que ven la esencia del
problema como uno de una caída transitoria
de la demanda agregada a punto de ser solucionada,
y la de los pesimistas, que ven el problema como
uno de exceso de capacidad generado por las "exuberancias"
de los 90 que aún no ha sido resuelto.
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| el resto del mundo financiaba la expansión
americana en un monto cercano al 3,5% del producto. Pero, ¿qué
impulsaba las tasas largas hacia abajo? Posiblemente una combinación
de expectativas de mantención de la salud fiscal, de
una sola gradual disminución del financiamiento externo,
de una caída de los recursos requeridos para invertir
fruto del ya mencionado progreso tecnológico en el sector
productor de maquinarias, y de una moderación, gradual
también, del boom de consumo que resultó del nacimiento
o posible nacimiento de una "nueva era tecnológica." |
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