Por Lucy Bennett

 
Susana Tonda:

"El buen negocio de agregar afectividad al liderazgo"


No cuesta imaginarse las razones por las que fue elegida para ser una mujer importante en Lan. Varias saltan a la vista: aguda, empática, apasionada, directa y sencilla. Si a ello se suma su liderazgo, gran capacidad de trabajo en equipo, amplia experiencia financiera y su afinidad con Enrique Cueto y Sebastián Piñera (dos de los controladores que la conocían desde Bancard) la ecuación se cierra. Así es como, desde el año 2000, Susana Tonda Mitri (48, casada, ingeniera comercial de la UC, cuatro hijos y tres nietos) ocupa el cargo de Vicepresidenta de Organización y Procesos de esta aerolínea. De ella, dependen las Gerencias de Recursos Humanos, Administración y Compras, Soporte Internacional, Proyectos Especiales (SAP), Contraloría, Informática y Medios de Pago; en total, unas mil personas dentro y fuera de Chile.
Reconoce que no fue fácil asumir ese puesto y entrar a una industria que le era desconocida, pero está más que satisfecha con el desafío y las perspectivas de su cargo. "Me probé a mi misma que era capaz de aprender cosas nuevas y me rejuvenecí", dice en su oficina con ventana de fumadora y amplia vista al aeropuerto internacional de Santiago. Sobre su escritorio, se destaca un avión con la nueva imagen de Lan -así, sin apellidos, para ser más accesible a los pasajeros internacionales- y una gran estrella, la misma que ella está convencida en hacer brillar más en los cielos del mundo.


Proveniente de una familia de origen italiano, tras pasar por Argentina sus padres se instalaron en Antofagasta donde crecieron ella y sus dos hermanos. La mayor, Marta es la jefa de gabinete del Ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, y antes lo fue de Alejandro Foxley y Eduardo Aninat. "Es mi mejor amiga", dice Susana Tonda. Además, la afinidad se afianzó pues ambas se casaron con dos hermanos.
Tras terminar el colegio, se vino a Santiago a estudiar Licenciatura en Matemáticas en la Universidad de Chile.
-¿Siempre le gustaron las matemáticas?
-Si, me encantan desde niña y creo que esa era una carrera muy bonita pero le faltaba el componente humano, social y práctico. También me fascinaba hacer clases.
A los 18 años se casó y tuvo su primera hija a los 19. Después vino el golpe militar, "tuvimos algunos problemas familiares, era una época muy convulsionada. Nació mi segundo hijo y como tenía displasia, pensé que sólo yo debía mudarlo. Así es que dejé la universidad; luego, trasladaron a mi marido a Iquique y nos fuimos a vivir allá".
-¿Cómo fue esa etapa?
-Fue muy simpática, relajada, una época de mucho compañerismo con familias amigas. Yo tejía, bordaba y cocinaba pero, cuando los niños entraron al jardín, me sobraba el tiempo...
-...Y ¿Se paseaba por la Zofri preguntándose qué hacía ahí...?
-Sí, y tomé la decisión de volver a estudiar y me matriculé un semestre en la Universidad del Norte, en Ingeniería en ejecución o algo así, mientras esperaba dar la Prueba de Aptitud Académica. Luego nos volvimos a Santiago, porque entré a Ingeniería Comercial en la Universidad Católica, que era mi aspiración.
-¿Su marido siempre la apoyó?
-Si, él decía que era la mejor inversión tener una profesional más en la familia.
-¿Fue muy difícil entrar nuevamente a la Universidad con dos niños chicos?
-Si y no, porque uno está más madura, sabe aprovechar mejor el tiempo y, en mi caso, mi marido me ayudo muchísimo. Yo era la mayor de mi curso y generalmente nos juntábamos a estudiar en la casa de mi suegra, por la tranquilidad y el espacio. Muchas veces -sobre todo con los hombres- imponía el orden en los grupos de estudio para no atrasarme porque después tenía que ir a ver a mis niños. Otra diferencia es que no participaba de las típicas salidas nocturnas ni trasnochaba cómo suele pasar a esa edad.
Cuando Susana Tonda estaba en tercer año nació su tercer hijo y al egresar nació la última. Tras recibirse respondió un aviso de esos típicos letreros de la universidad para un puesto en Citicorp, la llamaron para una reunión con José Cox pero finalmente la derivaron a otro proyecto: Bancard S.A., administradora de tarjetas de crédito, para el cual la entrevistó Sebastián Piñera.
-Él se ha referido a usted en términos muy elogiosos. De hecho, tras reclutarla en Lan, la llamó la "mujer más preciada del mercado"...
-Sebastián es un gran formador de equipos de trabajo y un excelente maestro. Siempre nos hemos entendido bien porque nos decimos las cosas abiertamente. Tengo una anécdota de cuando estaba postulando al puesto en Bancard y él me dijo que tenía dudas para contratarme; le pregunté si era por los permisos pre y post natales o por los cuatro niños y él me dijo que era "sólo por ser mujer", entonces yo le repliqué "contrátame y te demostraré lo que valgo".