|
Aunque ISO 9000 en todo momento fue concebida y dirigida
como un estándar global, fue inicialmente adoptada
en su mayor parte por empresas en Europa. A través
del tiempo, el estándar se esparció a
otros países, pasando por una variedad de mecanismos.
Algunas empresas europeas multinacionales, después
de haber recibido la certificación para sus operaciones
en Europa, extendieron esos esfuerzos a sus sucursales
fuera de Europa. Otras informaron tener grandes beneficios
(más detalle a continuación) de su experiencia
de ISO 9000, los que fomentaban a sus colegas que se
unieran, por ejemplo a través de asociaciones
de comercio y sociedades profesionales. En parte, fue
un simple asunto de empresas europeas pidiendo a sus
proveedores que se certificaran. En forma gradual, a
través de cada uno de estos mecanismos, ISO 9000
fue adoptada por firmas alrededor del mundo. Una interesante
variación se da con la experiencia de Japón:
Al momento en que ISO 9000 fue presentada, muchas empresas
japonesas eran mundialmente renombradas por sus sistemas
de calidad, así que este nuevo estándar
de calidad Europeo no fue recibido inmediatamente con
los brazos abiertos. Sin embargo, cuando los clientes
europeos comenzaron a dejar a los proveedores japoneses
por no tener la certificación de ISO 9000 (o
al menos, amenazar que lo harían), las empresas
y el gobierno Japonés (en la forma de MITI, Ministerio
de Comercio e Industria Internacional), despertó
a la amenaza potencial formada por ISO 9000, y creó
una iniciativa masiva para alentar a las empresas japonesas
a obtener la certificación. A continuación
verán que esto ayuda a explicar el gran entusiasmo
de Japón con el ISO 14000.
Hoy en día, en muchas industrias, ISO 9000 es
un estándar por defecto para realizar negocios.
Los clientes que envían solicitudes de cotizaciones
piden a los proveedores que indiquen si tienen o no
la certificación ISO 9000, aquellos que responden
"no" son proclives a ser excluidos para su
consideración. Naturalmente, no en todos los
casos: si un cliente tiene ya una larga relación
con el proveedor, conoce bien sus sistemas de calidad,
y confía en él, no tienen razón
para insistir en la certificación ISO 9000. Por
otro lado, un cliente que está considerando iniciar
una relación con un nuevo proveedor necesita
toda la afirmación que pueda obtener para saber
que este proveedor es confiable y la certificación
ISO 9000 es una fuente de esa reafirmación.
|