Anécdotas
 
-"Sucedió un día, en la clase de Contabilidad de Costos (..uuuf) con el profesor Gustavo Contesse: estaba tan concentrado en su materia que queriendo fumar un cigarrillo (sí, en esa época algunos profes fumaban en clases), inadvertidamente se puso la tiza en la boca. Y mientras hacía ademán de querer prender su 'cigarrillo', todo el curso le gritaba : No! No profe!....".
-Una experiencia triste y sin mencionar al afectado: después de celebrar efusivamente tanto con los compañeros, como con su familia el paso del examen de grado, un alumno se dio cuenta de que se había equivocado al mirar la pizarra y ¡había reprobado!... Después aprobó y hoy es un profesional.
 
"Realmente me marcó mucho la Escuela, en lo personal, más allá de lo que la cátedra entrega. Aprendí de compañerismo, trabajo en equipo, sana competencia, aprovechamiento de nuestros dones y responsabilidad social. En esto último, creo que la Escuela tiene un enfoque muy claro y correcto, lo cual me llenó de satisfacción en mi paso como estudiante".
Rodrigo Merino
-"Cuando Alfredo Moreno me hizo elegir entre ir a un retiro o estudiar para una prueba: me hizo entender que en la vida las decisiones son importantes y tienen un costo".
-"Recuerdo a mi querido profesor Alvaro Plaza (QEPD) relatándonos a un atento grupo de alumnos de RRHH que un gringo a cargo de una empresa extranjera instalada en Chile después de unas tres o cuatro ocasiones en que encontró a un profesional muy concentrado trabajando en su escritorio pasadas las 5:30 de la tarde, le dijo que: o él trataba de hacer su pega en la jornada convenida (9 a 17 horas) o no servía para ese trabajo... qué mensaje más claro, ¿cierto?".
-"La primera clase con Ernesto Fontaine, cuando llegó un alumno atrasado en 1 minuto y lo comparó con 10 segundos por 60 alumnos y le explicó que debía salir porque su beneficio era menor que el costo perdido por sus compañeros".
-"En un partido de baby fútbol, existía una zanja de un metro de profundidad alrededor de la cancha. Advertí a todos los jugadores que tuviesen cuidado. El único que se cayó fui yo... (era la final y estaba repleto de gente)".
-"Un profesor de Precios I que preguntaba quién fue el… que puso ubicar con h en la prueba".
-"Las carreras a las 9:00 horas al banco para respaldar la fiesta del Centro de Alumnos de la noche anterior".
-"Un profesor de Introducción a la Microeconomía que buscaba un gato escondido en la sala o que empujaba la puerta de la sala para que compañeros aburridos se fueran antes de que ésta terminara".
-"Fuimos con Rodrigo Muñoz a pedir los resultados finales de los exámenes de Introducción a la Macroeconomía con Jorge Desormeaux, y no nos quería recibir (en buena) ya que veníamos en shorts y polera (era verano), porque creía que íbamos a pedir que nos pasara de curso. Nos decía que las notas ya estaban puestas y no había nada que hacer. Grande fue su sorpresa cuando finalmente nos recibió y se dio cuenta que éramos los dos mejores promedios del curso", recuerda Juan Pablo Galli.
- Cada viernes anterior a la semana de pruebas, luego de haber estudiado bastante, nos juntábamos con Pablo Romero, Juan Luis Alcalde, Alvaro Ceppi, Luis Calvo y Francisco Grassman. Como cábala, jugábamos 21 real apostando 10 mil pesos cada uno la noche. Pablo Romero tenía todo apostado en una jugada, se encomendó públicamente a la virgen y le salió 21... hoy él es seminarista jesuita", dice Felipe Kast.
-"Quizás no es tan especial, pero ¡qué bien lo pasábamos llenos de amigos, tirados en el pasto, al solcito después de almuerzo y ¿cuántas veces el regador automático nos terminaba mojando?
-"Cuando nos visitó el Dalai Lama en la explanada de las Aulas Lassen. Parecía un recital de Rock y todo el mundo cantaba Ay Dalai (De Mecano)".
 
"Fotos no tengo, pero espero que no se pierda la acogida que dan en la Facultad que nos hace sentir -desde el primer día- parte de un grupo selecto de profesionales, donde no existía la distancia entre profesor y alumnos, sino que éramos considerados "profesionales en formación".
Rosemarie Junge