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La situación
que hoy vive América Latina y en particular el
bloque de países que rodea a Chile, obliga a
ser más agresivos al momento de diseñar
estrategias de expansión y crecimiento a las
empresas de este país. En este contexto, para
las grandes corporaciones, que son las que normalmente
tienen capacidad para invertir y abordar grandes proyectos,
el residir en un país que tiene sólo 15
millones de habitantes y con un poder adquisitivo limitado,
mirar al resto del mundo, más allá de
los países vecinos, más allá de
los límites del continente, se convierte en una
necesidad imperativa. Cualquier gran empresa que pretenda
limitar su acción al ámbito de este mercado,
se auto impone un techo bajo y limitado para su crecimiento.
Quienes no miran el mercado mundial como su mercado
de referencia, es probable que lleguen muy pronto a
su nivel de estancamiento y la empresa sea finalmente
absorbida o batida por un competidor internacional,
que opera en escala mundial. El desafío es mayor
cuando el ambiente en el territorio extranjero que nos
rodea es tan adverso y ha generado experiencias tan
duras a quienes en la década pasada dieron el
paso y fueron a invertir al otro lado de nuestra frontera.
Sin embargo, para un país que ha construido tantas
historias empresariales exitosas, la adversidad de la
vecindad no puede ser motivo suficiente para dejar de
mirar hacia los mercados internacionales como fuente
de crecimiento.
Hay muchos ejemplos
deproductos o empresas que han logrado desde Chile,
convertirse en líderes de escala mundial, también
hay otros que todavía tienen por delante el desafío
de lograrlo. En la lista siguiente encontramos casos
en ambas categorías:
-¿Porqué una cerveza Corona
y no una Cristal?
-¿Porqué American y no LAN?
-¿Porqué Procter y no CMPC?
-¿Porqué Wal-Mart y no Falabella o Cencosud?
-¿Porqué un vino de Bordeaux y no de Colchagua,
del Maipo o Casablanca?
-¿Porqué un salmón de Noruega y
no de Puerto Montt?
-¿Porqué un software de Microsoft y no
de Sonda?
-¿Porqué una constructora europea y no
una de Chile?
-¿Porqué un mueble italiano y no de CIC?
-¿Porqué los Alpes Suizos y no las
Torres del Paine o Valle Nevado?
El acceso al capital fue por muchos años
utilizado como explicación o excusa, para justificar
porqué una emresa chilena, por exitosa que fuera,
no podía competir con los conglomerados del mundo
desarrollado. Por la situación que hoy viven
los mercados financieros internacionales, con sobreabundancia
de liquidez y tasas de interés en extremo bajas,
hoy este definitivamente no es un argumento. Aquello
de la teoría financiera, de que las decisiones
de inversión son independientes de las de financiamiento
y de que para un buen proyecto siempre hay capital suficiente,
por muchos años nos parecía un decir que
tenía mucho más de teoría que de
realidad. Hoy, esos planteamientos conceptuales son
definitivamente una realidad.
Con US$50 mil millones en el sistema de AFP, US$16 mil
millones en las Cías. de Seguros de Vida, US$10
mil millones en Fondos Mutuos, y muchos miles de millones
más en la caja actual y potencial de las grandes
corporaciones y en depósitos en el sistema bancario,
para cualquier proyecto atractivo es factible diseñar
una estructura adecuada, que permita balancear la relación
de riesgo y retorno y acceder a todo el capital que
un buen proyecto pueda necesitar.
El caso del desarrollo de la red de concesiones privadas
de infraestructura, es un buen ejemplo que avala lo
anterior. Cuando el Ministerio de Obras Públicas
inició el programa de concesiones, hubo varios
conglomerados locales que manifestaron y evaluaron su
interés por participar. Probablemente reocupados
por el costo y el riesgo que implicaba el abordar proyectos
de tan gran envergadura, dichos actores locales fueron
poco a poco cediendo el espacio a los grandes constructores
europeos y en particular, españoles. Estos entendieron
de buena forma cómo estructurar y financiar los
proyectos propuestos. A la fecha se han invertido y
construido proyectos por más de US$4 mil millones
en carreteras en Chile, prácticamente el 100%
liderados por gestores europeos y –la gran paradoja–
aproximadamente en un 70% financiado por capitales locales
provistos por bancos, AFPs y Cías. de Seguro.
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