|
Las dos metodologías que han perseverado
en aplicar las ideas de TQM son el Seis Sigma
y la Excelencia Operacional. Introducido originalmente
por Motorola hace dos décadas, Seis Sigma
propone reducir drásticamente los errores
o defectos que produce la empresa, mediante
un estudio profundo de sus causas, la aplicación
de herramientas estadísticas y proyectos
agresivos de mejora. Quizás lo más
singular del Seis Sigma es que estos proyectos
son liderados por personal dedicado exclusivamente
al tema, los llamados “black belts” (Lucas,
2002).
La Excelencia Operacional es una versión
renovada del TQM tradicional. Su objetivo es
alcanzar y sostener los más altos estándares
de desempeño en las variables claves
del negocio, y también en aspectos fundamentales
que lo sustentan, como la seguridad y el medio
ambiente. Para ello, propone enfocar el trabajo
de todas las unidades hacia los objetivos estratégicos
de la empresa, a través de índices
críticos de desempeño. Luego incorpora
un estilo de gestión que considera la
participación activa y “empoderada” de
la supervisión y los trabajadores, con
el propósito de alcanzar el mejoramiento
continuo y generar los resultados deseados y
mejores prácticas (Figura 2).
4. Aplicaciones en Empresas
Chilenas
Durante los últimos años, el
Grupo de Operaciones de la Escuela de Administración
de la PUC ha apoyado a diversas empresas chilenas
en la implementación de la Excelencia
Operacional. En Codelco, colaboró con
el desarrollo e implantación de un modelo
de gestión centrado en estas ideas. Héctor
Hip, Gerente Corporativo de Excelencia Operacional
de Codelco, señala que el mejoramiento
continuo es un impulso estratégico que
forma parte sustancial del Sistema de Gestión
de la Corporación. Bajo este sistema,
las diferentes unidades participan de un proceso
de planificación y alineamiento, donde
se clarifican los roles y contribuciones específicas
a los objetivos de creación de valor
y sustentación. Estas contribuciones
quedan comprometidas en instrumentos de control
de gestión. Las áreas gestionan
luego sus respectivos procesos de forma de alcanzar
los objetivos y metas com-prometidas. Una vez
que se aprecian aportes sustanciales, o propuestas
que son de interés general, se registran
y transfieren como mejores prácticas
operacionales.
Siguiendo estas ideas, en la División
Codelco Norte un grupo de trabajadores observó
que el indicador de Rechazo Anódico,
una variable clave de desempeño del proceso
de Refinado y Moldeo, no estaba cumpliendo con
su meta. Después de un análisis
de “brainstorming”, se detectó que la
posible causa del problema era la falta de lubricación
de las ruedas de moldeo, que estaba causando
desperfectos e inclinaciones en la misma. Los
operarios propusieron una instalación
“sencilla” para autolubricarla, considerando
una rueda de carretilla que se introducía
en un recipiente con lubricante líquido,
y que al girar impregnaba la ruedas de moldeo.
El efecto de la mejora propuesta se observó
en el indicador de Rechazo, que al cabo de tres
meses pasó a cumplir la meta deseada.
Esta iniciativa se estima que aportó
US$180.000 de ahorro a la Corporación
(ver Figura 3).
En Aserraderos Arauco (AASA) se diseñó
y puso en marcha un “Proyecto de Excelencia
Operacional”, iniciativa central de la gestión
del año 2003. Según Carlos Díaz,
Gerente de Recursos Humanos y coordinador del
proyecto en la compañía, estas
ideas son un “aporte de humanidad” para el quehacer
de la empresa, permitiendo que los trabajadores
dejen sus rutinas habituales y dediquen parte
de su tiempo a pensar y proponer mejoras para
la empresa y para sus propias actividades. Esta
oportunidad de motivación se convierte
en un elemento clave, no sólo para potenciar
la eficacia operacional, sino también
para resguardar la relación de la empresa
con sus trabajadores. De acuerdo a los ejecutivos
de la compañía, parte significativa
del incremento de la productividad del 6,5%
alcanzado entre el año 2003 y 2004 se
debe a este proyecto.
En SQM S.A. (SQM) se ha colaborado con un proyecto
de gestión de calidad en la Planta de
sulfato de potasio del Salar de Atacama, y en
un proyecto piloto de excelencia operacional
en una de las plantas de yodo que posee la compañía.
En el primero, el trabajo se centró en
el levantamiento de una visión sistémica
de la operación, el diseño de
una metodología de control y la facilitación
de una discusión entre áreas acerca
de las opciones de mejoramiento. En el segundo,
en tanto, se ha implantado un sistema similar
al de Arauco, donde ahora los operarios pueden
visualizar los índices de sus respectivos
procesos y luego orientar sus esfuerzos de forma
de mejorar su desempeño en pos de las
metas deseadas (ver figura 4). Al mismo tiempo,
los mismos operarios pueden proponer mejoras
de rápida implementación o proyectos
que serán evaluados por la compañía.
Juan Ariztía, Gerente de Calidad de SQM,
señala que estas iniciativas se han impulsado
con el objetivo de alcanzar y sostener la excelencia
en todas las operaciones de la compañía,
es decir, alcanzar los más altos estándares
en los aspectos clave del negocio, la seguridad
de las instalaciones y la relación con
el medio ambiente. Esta aspiración, presente
entre los objetivos centrales de la empresa,
ha ayudado a mejorar los rendimientos de la
planta de sulfato de potasio, y se espera que
aporte significativamente al funcionamiento
y resultados de la planta de yodo, donde se
acaba de poner en marcha en forma piloto.
5. Proyección Académica
Con la finalidad de profundizar y generalizar
los resultados observados en estas y otras empresas,
el Grupo de Operaciones de la Escuela de Administración
se adjudicó el proyecto FONDECYT 105/1021
2005 “Conjugando la Planificación Centralizada
y la Delegación para la Gestión
de Calidad”. Su objetivo es indagar las condiciones
necesarias para la implementación del
empoderamiento del trabajador (Reger et al.
1994). Estas condiciones deberían involucrar
una redefinición del trabajo, de los
roles supervisores, de la estructura y objetivos
organizacionales y de las competencias de las
personas (Singer, Donoso & Traverso 2003).
También interesa analizar diferentes
formas de evaluar, motivar e incentivar a las
personas en este tipo de entorno (Singer, Donoso
& Rodríguez-Sickert 2005). Todo lo
anterior se enmarca en el esfuerzo de la Pontificia
Universidad Católica de contribuir al
desarrollo del país, a través
de la investigación científica
aplicada a problemas concretos que enfrentan
los trabajadores y las empresas chilenas.
|