Mucho se ha discutido acerca de la necesidad de introducir mayores niveles de competencia en el mercado de AFP.
Estando de acuerdo con la premisa básica
de que el mercado de AFP necesita de un
mayor nivel de competencia, las políticas
públicas que apunten a aumentarla
deben velar por superar los problemas
que actualmente inhiben que ésta
se desarrolle. Por ello, es necesario
explorar las causas del débil nivel
de competencia existente en este mer-
cado.
Es útil partir distinguiendo las
razones del bajo nivel de competencia
en precios de las razones del bajo nivel
de competencia en el mercado de AFP. Mientras
las principales razones que explican el
bajo nivel de competencia en precios son
la obligación de cobro de una tasa
de cotización sobre el salario
imponible uniforme para todos los cotizantes
de una misma AFP y la existencia de costos
de búsqueda y de cambio significativos
para los afiliados, las razones del bajo
nivel de competencia global se encuentran,
fundamentalmente, en la existencia de
barreras a la entrada.
Competencia en precios
El cobro de una tasa uniforme de cotización
provoca que dos afiliados con distinto
salario imponible le generen ingresos
muy distintos a la AFP. Así, si
se le aplica una tasa del 2,4% de comisión
a salarios de $1.000.000 y de $200.000,
la AFP recaudará $24.000 y $4.800
mensuales por cada tipo de afiliado, respectivamente.
Como los costos de producción del
servicio no varían proporcionalmente
entre afiliados de distinta renta (con
excepción del seguro de invalidez
y sobrevivencia), se produce una desalineación
entre ingresos y costos que provoca que
para las AFP sea mucho más rentable
capturar a afiliados de altos ingresos.
Como esta desalineación entre ingresos
y costos no se puede atacar a través
del precio, porque si estos bajan ésta
se mantendría y a los afiliados
de menores renta no convendría
atenderlos, se incrementan los incentivos
a compe- tir en gastos comerciales, servicios
anexos o incluso regalos, que si le permiten
a la AFP diferenciar entre afiliados.
Lo anterior explica porque cuando más
competencia ha habido en este mercado
(por ejemplo, en la primera mitad de la
década de los 90) los precios y
los gastos comerciales han sido mayores.
La obligación del cobro de una
misma tasa de cotización sobre
el salario para todos los cotizantes de
una AFP tiene como objetivo redistribuir
ingresos desde los afiliados de mayor
renta imponible a los de menor renta.
Sin embargo, esta estructura de precios
genera importantes subsidios cruzados
que inhiben que se desarrolle una mayor
competencia en precios en el sistema,
por lo que para solucionar dicho problema
se requeriría avanzar hacia una
mayor libertad de precios. Si la autoridad
no quiere avanzar en otorgar esta mayor
libertad, por razones que pueden ser muy
atendibles, debe tener claro que el costo
de ello será una menor competencia
en precios.
Otro factor que influencia el bajo nivel
de competencia en precios es que la gran
mayoría de los afiliados no muestra
una sensibilidad al precio en sus decisiones
de afiliación. Esta baja sensibilidad
se debe a los costos de búsqueda
que enfrentan los afiliados para elegir
a la AFP más conveniente, entre
los que destaca la complejidad de entender
la información sobre las comisiones
que le cobran las distintas AFP y comparar
la rentabilidad y el riesgo del fondo
de pensiones. Como la persistencia de
una actitud vigilante y activa por parte
del afiliado respecto de lo que ofrece
cada AFP es menos conveniente a medida
que mayores sean los costos de obtener
dicha información, se producirá
un desincentivo a competir en precios
cuando dichos costos sean mayores, terminándose
con un nivel de precios superior al competitivo.
En mi opinión, la mejor forma de
solucionar el problema de información,
sobretodo pensando en el mediano y largo
plazo, es entregando una mayor y mejor
información a los afiliados. Esta
debe ser masiva, con campañas publicas
y privadas, en las cuales se haga un esfuerzo
sustancialmente mayor al realizado hasta
ahora por aumentar el cono- cimiento de
los afiliados de las variables relevantes
para su análisis y de los costos
de las distintas AFP. Si estos últimos
saben que el precio que le cobran las
AFP afecta su sueldo líquido, y
que éste puede aumentar si pagan
un menor precio, tendrán mayores
incentivos para comparar. Asimismo, se
debe mejorar la entrega de información
separando lo que es el precio que cobra
la AFP de lo que va al Fondo de Pensiones.
Todo lo anterior, es especial- mente relevante
si se considera que la existencia de un
mayor número de consumidores informados
provoca una externalidad positiva sobre
la competencia, ya que mientras mayor
sea el número de consumidores que
compare y busque la AFP más conveniente
a sus necesidades, mayores serán
los incentivos que estas últimas
tendrán para competir favorecien-
do, de paso, a los consumidores menos
informados.
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