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Competencia global: Barreras a la entrada
Que no se haya producido ingreso de nuevas empresas
a un mercado con rentabilidades sobrenormales por un
número significativo de años hace pensar
en la existencia de barreras a la entrada. Una barrera
a la entrada a este mercado tiene que ver con las inversiones
específicas que se requiere realizar para ingresar
al negocio, y las economías de escala que estas
generan. Marinovic y Valdés muestran evidencia
de fuertes economías de escala, princi- palmente
relacionadas con el número de cotizantes. La
existencia de importantes inversiones específicas
al negocio de las AFP, entre las que se cuentan las
que se realizan en personal de ventas y publicidad para
tener una cantidad de afiliados que haga rentable el
negocio, le otorga credibilidad a la realzai- ción
de acciones estratégicas por parte de las AFP
establecidas que desalienten la entrada de nuevos participantes
a la industria. Entre estas acciones, se encuentran
la amenaza de aumentos en el personal de ventas y la
entrega de regalos a los afiliados.
Para disminuir las inversiones específicas, y
el tamaño mínimo eficiente que requiere
un entrante para ingresar a este mercado, se propone
desempaque- tar el servicio ofrecido por las AFP. Este
servicio involucra el empaquetamiento de actividades
como distribución, ventas y mantención
de la cartera de afiliados;administración de
fondos; administración de servicios y cuentas;
administración de beneficios y; administración
del seguro. El que las AFP tengan la obligación
de empaquetar todos estos servicios, de naturaleza,
inversiones y economías de escala distintas,
y deban ofrecerlos en conjunto a cambio de un precio
único, provoca efectos (potencialmente indeseables)
en la competitividad del mercado a través de
aumentar sus barreras a la entra- da.
El desempaquetamiento de algunos de los servicios que
las AFP están obligadas a ofrecer provocaría
una disminución de las barreras a la entrada
a este mercado, a la vez de otorgar una mayor especialización
en la oferta de losservicios previsionales y aumentar
su cobertura geográfica. Mi propuesta respecto
de ello consiste en separar la administración
de fondos de la administración de cuentas y sucursales.
A partir de esta separación, bajarían
las barreras para que especialistas en administración
de fondos ingresen al negocio de AFP, y para que operadores
que tienen una importante infraestructura instalada
y red de sucursales a través de todo el país
(como bancos, cajas de compensación, administradoras
de tarjetas de crédito y otras) puedan realizar
un conjunto de actividades distintas a la administración
de inversiones propiamente tal.
Bajo esta propuesta existirían dos tipos de entidades:
las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y las
Administradoras de Cuentas Individuales (ACI). Las AFP
tendrían como objetivo vender y administrar los
fondos previsionales, mientras que las ACI recaudarían
y administrarían las cuentas individuales, al
tiempo que se encargarían de aquellos servicios
de información transaccionales (petición
de saldos, certificados, valores cuota, renta- bilidad,
entre otros). En el momento de la afiliación,
la AFP le informa al afiliado a que ACI debe acudir
(aunque el afiliado sigue pagando un solo precio, que
corresponde al de la AFP). Posteriormente, la AFP puede
cambiar de ACI si así se lo informa a todos sus
afiliados. Los afiliados al sistema contrata- rían
a una AFP (por lo que seguirían pagando un solo
precio), mientras que está subcontrataría
a una o más ACI.
Una AFP podría contratar a una ACI relacionada con su propiedad o a la de un tercero no relacionado. Así, lo más probable es que a las AFP entrantes les
sea más conveniente contratar a una ACI en el mercado, ocupándose sólo de la venta (la que también podrían subcontratar en la medida que se cumpla con el requisito de no realización de ventas cruzadas) y de la administración de los fondos previsionales.
Para aumentar la competencia en el mercado de las AFP
es esencial que el mercado de las ACI sea "desafiable".
Una forma de aumentar la desafiabilidad de este es,
aparte de facilitar la libre entrada, no requerir que
las ACI sean instituciones de giro único.
Esta propuesta mantiene ciertas características
básicas del sistema que me parece necesario preservar.
La primera es mantener el giro único en la inversión
de los fondos previsionales. La segunda es evitar la
venta cruzada del servicio previsional con otros productos.
Las ventas cruzadas y los potenciales conflictos de
interés que existirían sin giro único
no son fáciles de solucionar en la práctica.
Sin embargo, en todo lo que tiene que ver con administración
de cuentas y otros aspectos operativos, el giro único
no es necesario, ya que no parecen existir conflictos
de interés significativos allí. La tercera
es que sigan existiendo incentivos a optimizar la relación
rentabilidad-riesgo de los fondos previsionales. 
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