-¿Cuál es su evaluación histórica de este sistema que cambió el modelo de protección social en Chile?
-Implementado la reforma, cómo se han ido modificando los comportamientos en respuesta a los cambios en los incentivos de los contribuyentes, y cuáles son los retos de políticas públicas en el contexto de un sistema de capitalización individual.
-No se ha hablado mucho en Chile del tema de la edad en que una persona deja de trabajar, a diferencia de la edad en la cual empieza a retirar beneficios de pensión. Uno de los mecanismos naturales para adecuarse a las expec-tativas de vida de hoy es el de trabajar más allá de los 60 o 65 años.
Alejandra Cox explica que en los años 90 se publicaron varios estudios "que mostraban con preocupación cómo los adultos mayores en los países de la OECD (organización para la Cooperación y el desarrollo) vivían cada vez más años pero dejaban de trabajar cada vez más jóvenes. El fenómeno está muy relacionado al diseño de los sistemas de pensiones de cada unos de esos países, especialmente los castigos implícitos a posponer la edad de pensión o trabajar una vez pensionado".
-La reforma del sistema chileno eliminó la obligación de contribuir para los pensionados, los hombres mayores de 65 y las mujeres mayores de 60. Esto significa que al momento de acogerse a una pensión de vejez o calificar para ella, los mayores pueden seguir trabajando y obtener un ingreso neto mayor que antes. El dejar de trabajar no nece-sariamente coincide con pensionarse (en una proporción creciente de casos).
Agrega que ella junto a estelle James escribieron un paper, en el cual calcularon el aumento en la participación laboral entre los pensionados chilenos en el periodo posterior a la reforma:
-Mientras en los países con sistemas de seguridad social tradicional las personas dejan de trabajar al mismo tiempo en que activan sus pensiones de vejez, Chile ya va en la dirección opuesta.
Por lo anterior, señala que "debemos pensar en el sistema de pensiones chileno como una instancia que obliga a la gente a ahorrar hasta que llega a una cierta edad, y después les permite usar esos ahorros. La obligatoriedad se justifica (creemos) porque la gente (los jóvenes especialmente) son miopes. La medida en la cual esos ahorros van
a reemplazar los ingresos laborales, o complementarlos, va a depender de la expectativa de vida de la persona a los
65 años y de su salud, entre otros factores".



"No estoy convencida de una ley de Subcontratación"



-El proyecto que regula la subcontratación es foco de preocupación de los empresarios y también evidencia una cierta pugna entre los ministerios de Hacienda y trabajo. ¿Cuál sería la fórmula más adecuada en esta materia para no afectar el mercado laboral?

-Lo importante es partir de un diagnóstico claro y buscar una solución apropiada. La preocupación fundamental es el cumplimiento de las leyes laborales. La pregunta que cabe es: ¿Cuál es el mecanismo o los mecanismos más expeditos para asegurar el cumplimiento de las leyes laborales? el primer mecanismo es el de la identificación clara de los trabajadores individuales y del correspondiente empleador (ya sea una persona o una organización). El segundo mecanismo es información clara a los trabajadores y empleadores respecto de sus derechos y obligacio-nes, y las consecuencias del no cumplimiento. No estoy convencida que sea necesario tener una ley de subcontra-tación para lograr el objetivo señalado. Intuyo que la falta de cumplimiento de la ley actual se puede subsanar con medidas más prácticas.


-¿Qué otras iniciativas propondría para agilizar la contratación de mujeres y jóvenes con miras a disminuir el desempleo?

-La puerta de entrada más importante al mercado de trabajo es la de un empleo sin compromiso de duración.


-grupos de interés, ¿Por qué cree que en Chile no se avanza lo suficientemente rápido en ese objetivo?
-Se ha avanzado mucho en cuanto a la reducción de la pobreza por la vía del crecimiento económico y los progra-mas focalizados, pero todavía falta mucho por hacer en términos de atención a necesidades básicas. Las mejoras en la distribución del ingreso son más elusivas, sabemos que los cambios en la distribución del ingreso son lentos en economías maduras, y no siempre tienden a la igualdad en economías que crecen rápido.


-En relación con lo anterior, ¿Cuánta responsabilidad le asignaría a la baja calidad de la educación en el país?

-Una mejor calidad de educación provocaría más movilidad social, que es un objetivo tanto o más importante que
la mejor distribución de ingreso. Mejor calidad de educación significaría que los mejores puntajes de la prueba de
selección universitaria representarían a todas las escuelas del país. ¿Cuán lejos estamos de eso?


-¿Cómo ve la discusión por el tema cambiario en el país? ¿Es partidaria de algún tipo de intervención del Banco Central?
-Creo que la política fiscal es el mecanismo más adecuado para enfrentar los efectos cambiarios de ingresos extra- ordinarios de exportación. Me refiero a un aumento del ahorro del sector público en dólares. La política monetaria tendría que ser usada sólo si compromete la estabilidad del nivel de precios.


-¿Considera necesaria una reforma tributaría?
-No.


-Para muchos el buen momento de la economía chilena amérita grandes proyectos y decisiones para dar el "salto" al desarrollo. ¿Cree que podemos solos o nuestros vecinos nos complican en un escenario regional complicado?

-Lamentablemente creo que los países, igual que las familias, no dan grandes saltos al "desarrollo" en periodos de abundancia. Somos más sabios e imaginativos en periodos de escasez.



Economía doméstica: "él deposita y yo gasto..."


-¿Cuándo y cómo surgió su inquietud por estudiar Economía?
-Cuando estaba postulando a la Universidad. Era el año 1971, no sabía mucho lo que era la Economía, pero me atrajo la idea de estudiar una ciencia social que hacía uso de las matemáticas.


-¿Cómo la marcó su paso por la UC?
-El programa era más o menos exigente, pero lo más interesante era el momento. Recuerdo comentar con mi grupo de estudios un artículo de Sergio de Castro en Cuadernos de Economía, en el que él describía como sería la eco-nomía chilena si se liberaran las restricciones a las importaciones. Decíamos: Qué idealista Sergio de Castro, ¿De verdad creerá que algún día tendremos comercio libre? ...Habíamos visto el efecto de la inflación reprimida con pre-cios fijos manifestarse en desabastecimiento, colas y mercado negro. La señora Luchita detrás de la caja en la cafetería del campus los Dominicos, le vendía cigarrillos a precio oficial sólo a los alumnos que ella prefería. A veces me tocaba a mí. Vivimos periodos de inflación desatada en el año 73, durante los cuales recuerdo salir a cobrar mi cheque de ayudante para ir inmediatamente a comprar un par de zapatos antes de que el precio fuera más alto.


-Ventajas y desventajas de optar por vivir fuera de Chile...
-La vida en ee.uu. tiene muchas ventajas. La primera es que es un país muy organizado y donde se respetan los horarios. La segunda es que la gente es muy tolerante y se interesa por conocer experiencias distintas, aun cuando el interlocutor hable con acento extranjero. La tercera es que es un país muy grande, donde las personas están muy ocupadas haciendo cosas y por tanto no tienen tiempo para juzgar a los demás. La cuarta es que, a falta de familia propia, la mayoría de la gente desarrolla el equivalente a los lazos familiares con la gente que la rodea circunstan-cialmente. Entonces somos más cuidadosos con esos lazos. Hay desventajas de vivir en un país diferente, ser un inmi- grante, no tener el cariño de la familia propia, ver crecer a los hijos sin sus abuelos o primos.


-¿Alguna vez han trabajado juntos con su marido?
-Escribimos un libro y tenemos varios artículos juntos.


-¿Cuál ha sido su "fórmula" para compatibilizar sus roles profesionales y académicos, con los de madre, esposa y dueña de casa?
-No creo que haya fórmula. Siempre he tenido el apoyo de Sebastián y mucha suerte. En Chicago tuve a mi hermana a mi lado, en los Angeles conocí a una señora cubana que cuido a mis hijos como una abuela, elegí un trabajo que me dio suficiente flexibilidad para poner mis energías donde más las necesitaba en diferentes etapas. Mis hijos han sido sanos, estudiosos y cooperadores.


-¿Quién administra "la economía doméstica"?

-Muy simple: el deposita los cheques y yo gasto.