1.
introducción
¿Qué implicancias tuvo
(y tiene) la masificación de los
computadores personales en la economía?
¿O la masificación del
uso de la energía eléc-trica
en el pasado? Ambos son ejemplos de cambios
tecnológicos que aumentaron la
eficiencia y
de paso cambiaron el modo de organización
de la producción. En este sentido
también es posible que hayan favorecido
más
a algunos trabajadores que a otros. Por
ejemplo, en el caso de los compu-tadores,
los beneficiados serían los empleados
más calificados, ya que son más
aptos para usar esta tecnología.
Si es así, estamos frente a lo
que teóricamente se llama
un cambio tecnológico sesgado a
favor del trabajo calificado.
En este artículo discuto el efecto
de los cambios tecnológicos en
los retornos de los diferentes tipos de
trabajadores en Chi-
le. La literatura económica encuentra
que la mayor parte de los avances recientes
son sesgados a favor del trabajo calificado
(el llamado skill biased technical change).
En otras palabras, la demanda relativa
por trabajo calificado respecto del trabajo
no calificado aumenta, lo que hace que
los salarios de los más educados
aumenten en mayor medida que los de aquellos
individuos de menor calificación.
La pregunta natural es si este fenómeno
también se observa en Chile. Nuestro
país presenta, simultáneamente,
un alto nivel
de diferencias salariales entre trabajadores
calificados y no calificados (que se ha
mantenido relativamente estable en las
úl-
timas dos décadas), junto con un
gran aumento en la oferta relativa de
trabajadores calificados en los últimos
20 años. Esto
implica que la demanda relativa por trabajo
calificado debe haber aumentado considerablemente
en este último período.
En este artículo presento un análisis
que pretende, en primer lugar, identificar
la evolución de las diferencias
salariales y de
la demanda relativa por trabajo calificado.
Por otro lado, también busca presentar
un conjunto de evidencias preliminares
que
explica las causas de la evolución
de la demanda relativa por trabajo calificado.
Para ello se estudian las implicancias
de un
modelo teórico que sostiene que
los cambios tecnológicos se desarrollan
en los países desarrollados (como
Estados Unidos)
y se adoptan en países emergentes
(como Chile).
2. Algunas Regularidades Empíricas
El gráfico 1 presenta la evolución
de la brecha salarial –la razón
de salarios de trabajadores calificados
respecto de la misma
variable para traba-jadores no calificados–
en Chile durante los últimos 40
años. Los datos sugieren un comportamiento
rela-
tivamente errático en las décadas
de los 60s y 70s para aumentar en los
80s y mantenerse estable en los 90s. En
paralelo,
la oferta relativa de trabajo calificado
aumenta notoriamente desde un valor de
cerca de 1 trabajador calificado por 6
no-
calificados en los 60s y 70s, a 1 trabajador
calificado por cada 3 no-calificados en
los 90s (gráfico 2).
En conjunto, ambos gráficos sugieren
la existencia de un importante aumento
de la demanda relativa en los 80s y 90s.
El grá-
fico 3 presenta la evo-lución de
un estimador de la demanda relativa y
confirma esta presunción. En particular,
se observa un
aumento especialmente fuerte la década
de los 90s.
Una pregunta natural en este contexto
es si el aumento observado en la demanda
relativa por trabajo calificado se explica
por
(i) un desplazamiento en la producción
hacia sectores más intensivos en
mano de obra educada (cambio intersectorial)
o (ii)
un aumento en la demanda en todos los
sec-tores de la economía (cambio
intra-sectorial). El Cuadro 1 presenta
una descom-
posición del aumento en la demanda
en cambios intra e intersectoriales. La
eviden cia tomada de tres fuentes diferentes
para
los 90s sugiere que al menos el 75% del
aumento en la demanda es un fenómeno
intrasectorial. En otras palabras, empresas
de todos los sectores de la economía
aumentan la demanda relativa por mano
de obra calificada.
Con todo, la evidencia presentada hasta
ahora es consistente con un aumento de
la demanda relativa por trabajo calificado
en
Chile, especialmente en los 80s y 90s,
fenómeno que también se
observa en Estados Unidos (ver Autor et
al., 2005) y en otros
países en desarrollo (ver BID,
2004).


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