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En Busca de
una Estrategia Moderna
Las nuevas tecnologías, especialmente
aquellas relacionadas con Internet, nos
han permitido lograr un nivel impor-tante
de interconexión con una facilidad
que no se creía factible en el
pasado. Esto implica que “la red” se ha
con-vertido en el foco de atención
principal del ámbito estratégico.
La empresa debe ser percibida como parte
coherente de un sistema, conformado por
proveedores, clientes, y especialmente
por las que denominamos empresas comple-mentarias
(compañías responsables
de productos y servicios que a su vez
potencian nuestra cartera de productos
y servicios). Éste sistema constituye
lo que hemos llamado “la empresa extendida”.
No existe empresa que pueda ejercer este
rol por sí sola, o contar con los
recursos para lograrlo eficientemente.
Por lo tanto, la estrategia debe ser expansiva
y orientada hacia lo externo, de tal forma
que permita acceder inteligentemente al
conjunto de recur-sos disponibles.
Al mismo tiempo, si así lo deseamos,
esta tecnología nos permite relacionarnos
con nuestros clientes en forma más
personalizada. Así, podemos entablar
una relación más cercana
con el cliente y entregar una proposición
de valor enfocada a satisfacer sus necesidades
puntuales. Esto simplemente significa
que el cliente está ubicado en
el cen-tro de nuestra estrategia, y nuestro
principal objetivo es lo que hemos denominado
el “vínculo con el cliente” (cus-tomer
bonding), que consiste en establecer una
relación constructiva y de largo
plazo con el cliente, basada en una confianza,
colaboración y beneficio mutuos.
El Modelo Delta reemplaza el antiguo paradigma
que postula que el foco de la estrategia
es alcanzar una ventaja competitiva. Ésta
es una falacia peligrosa ya que implica,
implícita o explícitamente,
que la estrategia es una gue-rra, y que
la manera de ganarla es destruir a nuestros
competidores, generalmente mediante una
oferta de mejores productos.
Lo que es aún más preocupante
es que, a menudo, este tipo de comportamiento
conduce a una comoditización de
la oferta. Al obsesionarnos con los competidores
tendemos a imitarlos, lo que conduce a
la convergencia de la indus-tria, donde
las empresas más importantes tienden
a perseguirse unas con otras en sus movimientos.
La imitación lleva a la copia,
y la copia nunca conducirá a la
excelencia característica requerida
en cualquier empresa destaca-da.
El Modelo Delta:
Tres opciones de posicionamiento estratégico
Las tres opciones
de posicionamiento estratégico
representadas en el Triángulo1
(Figura 1) son el punto de partida para
el desa-rrollo de una estrategia fuerte.
Considero muy útil presentar a
los ejecutivos tres maneras distintas
para lograr el deseado vínculo
con el cliente. En la práctica,
muchas organizaciones se encuentran en
una situación mixta, sin embargo,
es más útil referirse a
estas opciones como si fueran exclusivas
entre ellas y representar así formas
diferentes de enfrentar la gestión
de las empresas.
En el lado derecho del triángulo,
encontramos el posicionamiento estratégico
denominado de Mejor Producto. En éste,
la forma de atraer, satisfacer y retener
al cliente es a través de las características
inherentes al producto mismo. El ámbito
de este posicio-namiento es hacia lo interno
y muy estrecho, ya que se basa sólo
en las econo-mías vigentes para
cada producto. Las fuerzas principales
se encuentran orientadas a desarrollar
una cadena de abastecimiento eficiente
que asegure una infraestructura de bajo
costo, a generar una capacidad para el
desarrollo de nuevos productos que actualicen
la cartera de productos existentes, y
a asegurar canales para la distribución
masiva de productos hacia cada segmento
del mercado elegido. El indicador de gestión
para esta estrategia estará compuesto
por los competidores principales, aquellos
que intentamos igualar o superar. Sin
embargo, con frecuen-cia los productos
están estandarizados y los clientes
forman un grupo indiferenciado. En estos
casos, en que la imi-tación es
el patrón preferido para competir,
la comoditización es una verdadera
amenaza y en muchas ocasiones un resultado
inevitable. La medida del éxito
será la participación de
mercado, considerando, sin embargo, que
ésta puede fragmentar finalmente
las actividades de un negocio, en un conjunto
de ofertas de productos desconectadas
entre sí.
En el lado izquierdo del Triángulo
se encuentra la opción que llamamos
Solución Integral al Cliente, representa
una propuesta completamente opuesta al
posicionamiento estratégico de
Mejor Producto. En lugar de vender un
pro-ducto estándar y aislado a
clientes indiferenciados, proveemos soluciones
que consisten en una cartera de pro-ductos
y servicios a la medida, que representan
una propuesta de valor original para clientes
individualizados. En vez de actuar en
forma independiente, involucramos a empresas
proveedoras para constituir la empresa
extendida. En lugar de involucrarnos en
una guerra contra nuestros competidores,
buscamos una cooperación con empresas
complementarias para establecer juntos
el deseado vínculo con el cliente.
La principal medida de desempeño
es nuestra participación en las
necesidades del cliente, que intentaremos
satisfacer de la forma más comprensiva
po-sible. La cadena de abastecimiento
de la empresa no es tan relevante como
una cadena combinada que incluye a nuestra
empresa, al cliente, y a nuestros proveedores
claves. Las iniciativas de innovación
no están constituidas exclusivamente
por las capacidades propias de la empresa,
sino que se generan de un esfuerzo conjunto
para el desarrollo exitoso de productos
con nuestros clientes claves. Lo que nos
guía no es exclusivamente la economía
de nuestros productos, sino la economía
del cliente, ya que finalmente buscamos
mejorar su situación financiera.
En el vértice superior del Triángulo
se encuentra la opción de posicionamiento
estratégico más exigente,
denomi-nada Consolidación del Sistema
(System Lock-In). En ésta se busca
como foco principal, una red más
extendida, como objetivo fundamental,
el ganar una mayor participación
en empresas complementarias, y como fuerza
deter-minante, a la economía del
sistema. Aquellos que tengan éxito
en alcanzar esta posición conseguirán
“de facto” un lugar dominante en el mercado,
lo que les asegura no sólo el Enganche
del Cliente (Customer Lock-in) sino también
la Exclusión de los Competidores
(Competidor Lock-out). Las empresas complementarias
tienen aquí un rol clave, ya que
son la base para consolidar esta fuerza.
Bill Gates es una de las personas más
ricas del mundo, lo cual no se debe sólo
a que ha desarrollado el mejor producto,
o a la excelencia en su relación
con el cliente, sino también a
que tiene una enorme red de personas trabajando
indirectamente para él, (aquellos
que desarrollan aplicaciones compatibles
con Windows). Una vez que se logra la
Consolidación del Sistema es difícil
ser desplazado de esta po-sición
debido a externalidades de red, lo cual
genera un círculo virtuoso: los
clientes desean comprar el sistema operativo
que tiene acceso a la mayor cantidad de
aplicaciones posibles y los desarrolladores
de software desean programar para aquellos
sistemas operativos con la mayor base
instalada.
Me parece que no todas las organizaciones
tienen la capacidad o habilidad de conseguir
un posicionamiento estra-tégico
basado en la Consolidación del
Sistema. A pesar de esto, para el desarrollo
de una estrategia eficaz, es de gran importancia
considerar toda la red y buscar nuevas
empresas complementarias como una etapa
fundamental en el desarrollo del negocio,
sin importar cual sea su objetivo final.
Más aún, me parece que es
un desafío obligato-rio para todos
los ejecutivos, el transformar la compañía
de una mentalidad centrada en productos
commodities a una posición estratégica
de Solución Integral al Cliente
(Total Customer Solutions).
En mi trabajo con diferentes empresas,
he descubierto que el Triángulo
es una herramienta extremadamente eficaz
para abrir la mente de los ejecutivos
a las diferentes alternativas de posicionamiento
estratégico.
El Modelo Delta: Opciones para cada posicionamiento
estratégico
La Figura 2 ilustra las opciones básicas
normalmente disponibles para conseguir
el posicionamiento estratégico
elegido.
La estrategia de Mejor Producto se basa
en la forma clásica de competencia
que determina sólo dos maneras
de triunfar: el lide-razgo en costos y
la diferenciación de productos.
El problema es que la diferenciación
raramente es una fuente de beneficio sus-tentable,
ya que una vez que la estrategia es revelada
y se transforma en una tecnolo-gía
de conocimiento público, dicha
ventaja
competitiva frecuentemente se neutraliza
por la rápida imitación.
Si éste es el caso, el liderazgo
en costos será la única
opción viable para la estrategia
de Mejor Producto, lo que explica porqué
la comoditización es un resultado
posible en esta esquina del Triángulo.
La posición de liderazgo en costos
no da espacio para el éxito, ya
que des-pués de todo, ¿cuántas
empresas pueden disfrutar simultáneamente
de las ventajas del liderazgo en costos?
Esta situación da origen a los
efectos indeseados antes citados, que
incluyen una rivalidad intensa, imitación
y los con-secuentes efectos negativos
en los márgenes y la rentabilidad
para los involucrados. Obviamente, existen
com-pañías exitosas en esta
esquina del Triángulo. En la Figura
2 se muestra como Sony Wega ofrece un
producto dife-renciado en televisores,
a pesar de que la duración de esta
diferenciación es bastante discutible.
En la posición de Liderazgo en
Costos se citan dos compañías
muy exitosas en industrias de rendimientos
mediocres, como son Southwest en la industria
de las líneas aéreas comerciales
y Nucor en la industria del acero. El
hecho de que éstas sean situacio-nes
excepcionales, destaca las dificultades
que existen para lograr el éxito
con esta opción de posi-cionamiento
estratégico.
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