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-¿Luego
aterrizó en Sodimac?
–A ellos los conocía de antes, porque
el director de la Escuela de Economía,
Alfonso Mujica, era vicepresidente de
Sodimac. El me presentó a la familia
Del Río. Alrededor de 1986 me llamaron
para reemplazar a Javier Etcheverry, cuando
dejó de ser gerente general, tras declinar
la oferta –quería dedicarme a mis empresas–
me ofrecieron ser di-rector, cargo que ocupo
desde 1986. Luego me pidieron ser director de
Derco. Explica que cuando se vendió el
Ban-co de Chile hubo un cambio muy grande y
el 2001 los Del Río le ofrecieron ser
vicepresidente de Derco. Asimismo, continuó
ligado con el grupo Penta, del cual hoy es director
y vicepresidente del Banco del mismo nom-bre.
Producto de todo lo anterior hizo el contacto
con los ejecutivos de Falabella –con quienes
había estado en el directorio Banco de
Chile– y se los presentó a los Del Río.
“Así surgió la fusión Sodimac-Falabella.
Ellos no se co-nocían, pero desde el
punto del negocio hacia todo el sentido del
mundo”, destaca Moreno.
Tras esa fusión en el año 2003,
vinieron otras reorganizaciones exitosas y,
desde ese año, el empresario es vice-presidente
de Empresas Dersa, mediante la cual el grupo
Del Río tiene operaciones en varios países
de la región, so-bre todo, a través
de Falabella. Así fue que, como representante
de esta última, le tocó ver la
fusión con D&S.
Las fusiones son
“todas fáciles y todas difíciles”
-¿Fue el articulador del acuerdo Falabella-D&S?
–El periodismo siempre reduce las cosas a títulos.
Creo que hay mucha gente que puso más
de un grano de arena y que aportaron al proceso.
A mí me tocó negociar por la parte
de Falabella y tengo muy buenas relaciones con
la
gente que está hoy en D&S, eso ayudó
y no hay más.
-¿No ha sido una fusión más
compleja que otras?
–Las fusiones son todas fáciles y son
todas difíciles, aquí lo que hay
que unir son personas. Vender el Banco de Chile
fue difícil sentimentalmente: yo no lo
habría vendido, pero fue fácil
hacer el negocio. En este caso, es más
di-fícil porque no hay que cambiar activos
por plata: hay que juntar gente, y ahí
uno puede tener el beneficio de la di-versidad
o puedes terminar no haciéndolo bien.
Según Moreno, tanto en Sodimac como en
esta última fusión le to-có
“unir personas, convencerlos que es genuino
desear cambiar su vida y dejar de ser el que
manda todo; son hom-bres que, generalmente,
partieron de cero o en negocios pequeños
y que ahora no necesitan el dinero; lograr que
se
relacionen con otros con los cuales no son amigos;
ponerse de acuerdo en cómo funcionarán...
En fin, la parte hu-mana es la más difícil”.
-Usted parece tener una habilidad especial,
un “don” para generar confianzas... ¿Cómo
lo logra?
–No tengo idea, pero se me ocurren dos respuestas:
la primera, no soy una persona muy fijada en
la plata. Me inte-resa hacer las cosas lo mejor
posible, que redunden en un beneficio y que
puedan tener una cierta trascendencia;
segundo, en el Colegio San Ignacio, el lema
era “a mayor gloria de Dios” y los curas nos
explicaron que las cosas no se hacían
“más o menos”, esa impronta me marcó;
los ignacianos siempre tratamos de hacer las
cosas un poco mejor. Además, creo que
hay algo innato y, así como hay gente
que tiene habilidades para el deporte, hay otros
que tienen facilidades para relacionarse. Al
respecto, cuenta una anécdota con Ernesto
Fontaine:
–Un día él tomó un examen
en clases y dijo que la mitad debe responderse
en la casa. Éstas eran dos preguntas,
una sobre el sistema local medido de los teléfonos
y otra, sobre el mercado de la cebollas en la
feria u algo así. Luego, en la tarde
mi mamá –que no entendía que egresara
de Ingeniería sin saber arreglar una
llave– al verme tan concentrado intentando dar
con las respuestas correctas, me dice: “Eso
es obvio y lo otro también, es tal cosa...”.
A la semana siguiente de entregar la prueba
el profesor le dice que fue el único
con 7.
“Le dije que las respuestas eran tan obvias
que mi mamá concluyó, a lo cual
él contestó: “Enseñamos
Economía hasta que las ideas pasen de
la cabeza al estómago. Al final la economía
es sentido común, si una persona lo tiene
a lo mejor no necesita haber estudiado tanto
para saber que las cosas deben funcionar de
una manera”.
Moreno reflexiona: “Efectivamente hay algo de
personalidad, pero creo que debe haber sentido
común. La gente con
más o menos plata, con cargos más
o menos importantes son seres humanos iguales,
que tienen los mismos pro-blemas y si uno tiene
la oportunidad de conversar con ellos y plantearle
sus alternativas en forma muy transparente
y clara eso ayuda a tomar decisiones”.
-¿Cuál ha sido su decisión
más difícil?
–Una enseñanza jesuita dice que las decisiones
están bien tomadas si después
de hacerlas uno se siente tranquilo. Si de alguna
manera eso no es así, significa que hay
algo que uno no hizo bien. Trato de que ello
no ocurra, pienso 100% en el tema de la pasión
y hacer las cosas que a uno le gustan, y el
resto vendrá de añadidura. Han
habido decisiones difíciles, pero tengo
la suerte de poder hacer lo que quiero, de trabajar
con libertad, con gente a la cual respeto y
aprecio. Opté libremente por hacer lo
que me gusta y eso hace que la vida se viva
mejor.
Efectos de la concentración
del retail
-La fusión de
D&S y Falabella aparece como una concentración
del retail, ¿Esto es un beneficio para
el mercado chileno?
–Claramente, el retail en el mundo ha demostrado
con creces que tiene unas economías de
escala gigantes y apro-vechar eso es lo que
lleva a las empresas a crecer. Hoy vemos en
Chile y el mundo el desarrollo de un retail
moder-no; hace 20 o 30 años nada de lo
que conocemos hoy existía y es una verdadera
revolución en la cual Chile –afortunadamente–
partió antes que otros países
latinoamericanos. Esto implica un tremendo desafío.
Hay una
oportunidad enorme de llevar esta ventaja comparativa
de segunda generación, exportar este
modelo y “tomarse” el mercado en esos países.
Los retailers americanos están avanzando
muy fuerte.
-¿Ello implica
una competencia directa con Wall Mart?
–Vamos a tener competencia con Wall Mart, con
Home Depot y con los grandes operadores de centros
comerciales
internacionales porque estamos en un mundo global.
Hoy Wall Mart se acaba de comprar la principal
cadena centro-americana, tiene operaciones desde
hace algunos años en Argentina –Cencosud
ya está compitiendo con ellos ahí–
y tiene presencia en Brasil. Home Depot entró
muy fuerte en México y los europeos ya
entraron en Brasil. En
supermercados Casino y Carrefour, son los más
fuertes de la región. Así es que
ya competimos con ellos en el con-tinente. Ésta
será una competencia global y, no hay
ninguna duda, en todos los formatos y formas
del retail.
-La inestabilidad de
algunos países de América Latina,
¿Agrega una cuota importante de riesgo
al mercado?
–Sin duda esa es nuestra mayor debilidad y fortaleza,
porque la debilidad es clara; pero también
hay competidores que no están acostumbrados
a eso. La ventaja del retail chileno no está
en que tengamos homecenters y otros es-tablecimientos
de ese estilo –es cosa de copiarlo de los gringos–
la ventaja está en adecuarlo a nuestros
países. Esa adecuación también
incluye que aprendimos a vivir con ciclos y
seguiremos haciéndolo porque es el continente
que nos tocó.
-¿Cómo afectará la fusión
misma a los proveedores? D&S ha tenido problemas
en el pasado...
–Básicamente los crecimientos con respecto
a distintos proveedores son marginales. La operación
de supermerca-dos de Falabella es súper
pequeña, del orden del 4% del mercado
y D&S en cambio tiene el 32 o 33% –y ni
siquie-ra son los mismos proveedores– así
es que la superposición de proveedores
es muy baja.
En opinión de Moreno no hay una real
conciencia de las magnitudes y que, si se considera
que parte importante de las importaciones de
Falabella y D&S son a través de intermediarios
americanos o chinos, o se hacen en paquetes
más grandes con otros países,
se entiende que los precios de los productos
bajan gracias al crecimiento del retail.
-¿Qué sucederá con las
tarjetas de crédito? ¿Prevalecerá
CMR o Presto?
–No lo sé, hoy las compañías
funcionan aparte, no conocemos bien la operación.
Pueden subsistir una o las dos.
-El Tribunal Nacional Económico está
analizando esta operación, ¿Cuáles
son sus aprehensiones?
–Esta es una institucionalidad súper
nueva, lo cual nos sitúa en un muy buen
pie internacional de cómo se manejan
estas situaciones. Esta fiscalía que
analiza los problemas que pueda tener, el Tribunal
que decide y todas las per-sonas que tengan
un legítimo interés en el tema
pueden presentar sus opiniones y éstas
se discuten. Lo que se pretende es que se debata
técnicamente, con estudios y para ello
hay toda una metodología internacional
para eva-luar estas operaciones. Así
es que mientras se realice así creo que
no habrá mayores problemas.
-¿Cree que coincidirán
con los de la fiscalía?
–Los números dan para todo y por eso
hay un Tribunal. Básicamente son empresas
complementarias, con un grado de competencia
bajo entre ellas y poca superposición
de proveedores. Si a uno le hablan de Copec
–que es más
grande que esto– a uno no le llama la atención
porque uno no ve las plantas de Arauco, en cambio
uno dice “D&S se
junta con Falabella que es grande y con Homecenter
que es inmenso esto debe ser ¡gigantesco!”...,
pero es sólo un
problema de impresión. Los mercados no
se verán afectados.
-¿Cuándo
podrían entrar a operar?
–Lo antes posible.
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