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Fui invitado a exponer
sobre “El Futuro de la Gerencia de Marketing”
en el XVI Congreso Chileno de Marketing
or-ganizado por ICARE. Este artículo
resume la presentación. Para preparar
la ponencia hice una encuesta entre ge-rentes
generales corporativos chilenos y revisé
la literatura académica, ya que
si había que preguntarse sobre
el futuro, era necesario hacer un diagnóstico
de la situación de la Gerencia
de Marketing hoy.
El diagnóstico no es muy bueno.
Hay consenso que la actividad de marketing
de hoy en las empresas está muy
orientada al corto plazo, es poco productivo
(no contribuye claramente a la creación
de valor económico), ha perdi-do
confianza en los consumidores, no aprovecha
el avance de la tecnología y es
cuestionado valoricamente. Estos son todos
desafíos serios para la profesión.
¿Cómo corregir esta situación?
El marketing hasta ahora ha estado centrado
en la orientación al consumidor.
La idea es que si se crea valor para el
consumidor, se tendrá un resultado
positivo de creación de valor económico
para el accionista. Pero, esta visión,
en el mundo actual es demasiado estrecha
como queda demostrado a continuación.
La teoría de los “stakeholders”,
generalmente aceptada hoy en día,
plantea que hay cuatro “clientes” en las
empre-sas: los consumidores, los trabajadores,
la comunidad y los accionistas. En mi
opinión, es necesaria una propuesta
de valor poderosa para estos distintos
“clientes”, para conducir a las empresas
por el camino del crecimiento y la rentabilidad.
Esto implica que la maximización
de utilidades sigue siendo el hilo conductor
de la toma de decisio-nes, pero se acepta
que más que maximizar, en un ambiente
con restricciones, se trata de optimizar,
creando valor para los cuatro “clientes”.
De ahí, entonces, se desprende
que la Gerencia de Marketing deberá
reconocer un rol más amplio, buscando
la satisfacción de necesidades
de estos cuatro clientes. Ello conlleva
a actualizar el enfoque tra-dicional de
la orientación al consumidor y
también asumir el rol de crear
valor para los demás “clientes”.
Consumidores: ¿Qué mayor
valor?
Respecto a los consumidores, pienso que
hay que salir del circulo vicioso de las
promociones y lanzamientos de extensiones
de línea, que caracteriza al marketing
de hoy, abriendo espacios a la creatividad
y la innovación, desa-rrollando
nuevos productos que satisfagan mejor
a los consumidores. Apple muestra el camino.
De una empresa de computadores, que con
el Macintosh nos trajo el “mouse” y el
“clic, cut and paste”, cambiando la forma
en que las personas hacen interfaz con
la tecnología, pasó en la
última década, a redefinir
la forma en que escuchamos músi-ca,
con el iPod y con iTunes. La innovación
hace migrar el valor de mercados comoditizados
a nuevos mercados, en que hay menos competencia,
clientes más satisfechos, y por
ende mayores márgenes.
Podría pensarse, del ejemplo de
Apple recién mencionado, que esta
migración de valor esta necesariamente
aso-ciada al cambio tecnológico
y la estrategia de productos. Por cierto,
la tecnología incide, pero ello
no implica que se necesite tecnologías
de punta para innovar.
Veamos dos casos chilenos, para entender
el punto. Uno de ellos es la Viña
Montes, que innovó en la producción
de vinos premium, y que está entre
las cinco mayores exportadores de vinos
del país, haciéndolo a precios
que do-blan los precios de las viñas
tradicionales. Lo interesante es que Montes
ha establecido nichos en mercados nue-vos,
por ejemplo, lidera las exportaciones
de vinos chilenos a Asia - un mercado
aún menor, pero de alto crecimi-ento
y menos contestado que los mercados europeo
y norteamericano. Otro caso interesante
de migración del va-lor es lo que
está ocurriendo en el negocio del
pisco. La innovación trajo los
piscos premium y los “sour”, cócteles
preparados, con nuevos diseños
de envases y mezclas. El mercado ha cambiado
sustantivamente en los últimos
años, generando productos con mejores
precios y márgenes, como lo muestra
el cuadro 1.

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