Los estudios sobre la
relación entre años de
educación e ingresos
sobreestiman la in? uencia
de la cantidad sobre los
mismos. Esto hace pensar
que en Chile es posible
que en parte
los altos retornos a la
educación superior se
deban a que estos
han estudiado en colegios
de mejor calidad (y no
solamente al
hecho que tengan estudios universitarios).

   

Los chilenos no entienden lo que leen

Todos recordamos los resultados de la Encuesta de Alfabetización Adulta, aquella que concluyó que “Los chilenos
no entienden lo que leen”. En un trabajo, Hanushek y Zhang (2006) analizan la relación entre los resultados de
este test y los ingresos para 13 países (incluyendo Chile). Concluyen que Chile tiene el segundo más alto retorno
a habilidades cognitivas (leer/matemáticas): en Chile las personas tienen un 15% mayor ingreso si tienen una
desviación estándar más de habilidades. O sea, Chile demuestra que en el mercado laboral se premia más que en
otros países la mayor calidad. Eso es posiblemente síntoma de la escasez relativa de personas con alta calidad de
la educación.
Con esta misma encuesta, se ha demostrado que existe una relación entre calidad de la educación y distribución
del ingreso. Un trabajo de Nickell 2004 muestra que con datos de la encuesta de alfabetización adulta (IALS), hay
una altísima correlación entre países (85%) entre desigualdad de resultados en los tests y desigualdad del ingre-
so.

Relación de la calidad de la educación con crecimiento

Llegamos finalmente al punto central de este artículo: ¿cómo afecta el crecimiento la calidad de la educación?
Un trabajo de Hanushek y Kimko (2000) estima que una desviación estándar más en los tests se asocia a un
punto porcentual más de crecimiento anual. Más importante aún, al incluir la medida de calidad el efecto del núme-
ro de años de educación se vuelve estadísticamente insignificante. O sea es la calidad la que importa y solamente
la calidad. Otro factor importante es que el poder explicativo de la regresión (el R2) sube de 33 a 73% al adicionar
calidad. Otros estudios encuentran resultados similares. Sin embargo, surge la pregunta de si ¿Hemos detectado
una relación causal o una simple correlación? Podría ser una correlación debido a que gente más rica compra edu-
cación de mayor calidad. En otras palabras, ¿es el ingreso el que causa calidad y no calidad que causa ingreso?
Este es un tema complejo de resolver, y respecto del cual no haré una discusión, pero que es relevante ser con-
sciente del mismo.
Un problema similar, es si es la calidad lo que importa o no será algo correlacionado con la calidad. ¿Los índices
de calidad son una proxy de alguna otra cosa? Para responder esta pregunta Hanushek y Kimko (2000) se con-
centran en los resultados de inmigrantes, educados en su país de origen, en el mercado de trabajo de EE.UU.
Encuentran que los inmigrantes educados en países con resultados de tests más altos, tienen más ingresos en
EE.UU. Sin embargo los inmigrantes de esos mismos países que estudiaron en EE.UU no tienen esa ventaja. O
sea, las personas que se separan de todo el resto de las características de su país aun tienen un premio. La con-
clusión es que la diferencia en ingreso se debe a la diferencia en calidad, y no a otra cosa.

Cantidad y calidad en países desarrollados y subdesarrollados

Hanushek y Woessmann (2007) encuentran que el resultado de Hanushek y Kimko es diferente una vez que se
separa entre países desarrollados y subdesarrollados. En el caso de países subdesarrollados una desviación
estándar más en los tests se asocia a dos puntos más de crecimiento (en el período 1970- 2005) y no a uno como
en los países desarrollados. A su vez encuentran que en los países desarrollados sí hay un efecto positivo de la
cantidad de años. Finalmente, encuentran que en los países subdesarrollados hay un efecto interacción entre can-
tidad y calidad. De todo esto concluyen que: 1) en los países subdesarrollados los retornos son a la calidad y no a
la cantidad; 2) Los retornos a la cantidad crecen con la calidad; 3) Recién una vez que se tiene un sistema de una
calidad mínima, la cantidad importa por si misma. Este tema es de fundamental importancia en Chile donde la es-
trategia privilegió la cantidad por encima de la calidad. De hecho el programa de jornada completa pretende resol-
ver el problema de calidad a través de mayor cantidad.
Estos resultados nos dicen que el efecto de la calidad es sumamente importante. Los números que se encuentran,
de 1 a 2 puntos de crecimiento adicional por una calidad que es una desviación estándar mayor, representa entre
dos y tres mil millones de dólares al año más para Chile.

La calidad es más importante en países abiertos

La calidad es más importante en países abiertos ya que el efecto pasa de 1 punto en economías cerradas a 2.5
puntos en economías muy abiertas. O sea que la apertura de la economía en Chile aumenta la demanda por cali-
dad. Visto la importancia de la calidad, la pregunta de Política Pública es: ¿Cómo aumentar la calidad? Esta es la
“pregunta del millón.” Una pregunta que ha llevado a mucha investigación; pero no a respuestas muy claras. Pero
para responder una pregunta de política pública primero debemos preguntarnos a donde queremos llegar, cuál es
nuestro objetivo.