“La investigación es una apuesta. Lo importante es su generación dentro de la universidad porque
estamos inmersos en un sistema productivo de capital humano. Así se produce un círculo virtuoso
entre docencia e investigación”, destaca Gert Wagner. Mientras Rodrigo Cerda agrega que “lo importante
es la discusión que eso genera, por ello no es lo mismo hacer investigación al alero de la universidad
que fuera de ella”.
Junto a ellos, Ricardo Guzmán comenta la necesidad de integrar la economía con otras ciencias sociales
en una línea más aplicada de investigación teórica y Rodrigo Harrison apunta a la importancia de estudiar
las redes como parte de la interacción estratégica de los distintos actores sociales y económicos. Las
opiniones de estos cuatro académicos de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la
Universidad Católica unidas a las de otros destacados profesores de esta misma casa de estudios tienen
peso específico.
Con investigaciones en temas tan variados como la teoría de juegos, finanzas, desarrollo económico-
sustentabilidad ambiental, pasando por los gobiernos corporativos hasta el funcionamiento de los
mercados, sus respuestas entregan luces -y sombras- sobre el nuevo saber disponible para la sociedad
y cómo traspasar las fronteras del conocimiento. Además, dan pistas sobre cómo debemos mejorar nuestra
capacidad de innovación y emprendimiento para lograr que éste sea un desafío país firmemente arraigado
en todos los sectores. Las investigaciones debieran ser entendidas más bien como generadoras de
conocimiento que finalmente ayude a incrementar la eficiencia en el uso de los recursos.
La relación entre I+D y creación de riqueza existe, pero se trata de algo complejo y sutil. El objetivo
implícito es el mayor crecimiento. Entonces, ¿Qué falta? En las respuestas también hay variables más
subjetivas como mayor confianza, comunicacióny redes academia-empresa más sólidas. Algunas claves
para avanzar en esta tarea están en el siguiente reportaje...
Los profesores Rodrigo Harrison (RH), Fernando Lefort (FL), Juan-Pablo Montero (JPM), Marcos Singer (MS),
Rodrigo Cerda (RC), Borja Larraín (BL), Gert Wagner (GW), Jorge Tarziján (JT), Francisco Gallego (FG) y
Ricardo Guzmán (RG), respondieron las siguientes preguntas:
-¿Cuáles son los grandes temas y problemas pendientes para el desarrollo de los países como Chile?
-Rodrigo Harrison (RH): Los temas son muchos, de los más evidentes como los mecanismos de superación
de la pobreza hasta los temas netamente de cultura y normas sociales. Desde mi punto de vista, creo que un
elemento esencial para superarla mayoría de los problemas de desarrollo de los países es preguntarse
seriamente sobre los reales incentivos que están inmersos en las instituciones que dan forma al país: desde
el sistema de designación de autoridades hasta los detalles en la implementación de políticas públicas. Un
buen diseño de instituciones termina por moldear las normas sociales y los elementos culturales determinantes
del nivel de desarrollo de cada país. Si miramos un poco hacia el exterior nos damos cuenta que un país exitoso
es aquel que muchas veces con escasos recursos naturales ha sido capaz de construir una sociedad congruente
con sus objetivos de desarrollo.
-Fernando Lefort (FL): Pienso que para economías emergentes como la chilena es crucial entender cómo se
incentiva el aumento sostenido de la productividad de los factores. El foco debe estar en el mejoramiento de
los mecanismos que promueven la competitividad de las empresas y la asignación eficiente de los recursos,
en un contexto en el que haya oportunidades de acceso a buena educación basadas en el mérito de las personas
y de acceso a financiamiento basado en la calidad de las ideas y los proyectos.
-Juan-Pablo Montero (JPM): Uno de los desafíos globales más urgentes es como compatibilizar el desarrollo
económico con la sustentabilidad ambiental. Las actuales tecnologías de producción y consumo hacen
absolutamente inviable expandir los estándares de vida de países desarrollados (en particular EE.UU.) a los
menos desarrollados sin producir alteraciones importantes e irreversibles en el clima de todo el planeta. Por lo
mismo, se requieren incentivos de largo plazo para el desarrollo y uso de nuevas tecnologías que nos permitan
transitar en un plazo razonable hacia una economía baja en carbono. El Protocolo de Kioto, aunque imperfecto,
es un primer paso, pero claramente insuficiente.
-Gert Wagner (GW): Los grandes temas de investigación no se agotan; así, una interrogante que acompaña
a la economía por varios siglos es: ¿por qué se registra –no se registra– crecimiento? La disciplina ha avanzado
mucho en el camino hacia una respuesta satisfactoria, pero falta otro tanto o más para entender el fenómeno.
La tendencia reciente no pasa por intentar explicaciones generales para tales preguntas y la investigación
procede a través de un proceso de subdivisión y especialización, en que el análisis identifica cuestiones
específicas, las que son sintetizadas en un modelo y luego examinadas empíricamente.
Por cierto que también se observan trabajos que reúnen el material encontrado y que elaboran interpretaciones
más amplias.
Se aprecia también una creciente diversificación de las áreas de interés y de los campos de especialización,
aunque todos ellos compartan una metodología que obedece a los mismos criterios básicos. La economía,
entonces, hoy en día avanza en múltiples frentes, algo que ilustra por ejemplo, el trabajo de la prestigiosa
organización de estudios económicos NBER. Tomando como punto de referencia su reciente número del
“Reporter” (2008-1), cabe distinguir 21 líneas de trabajo o campos al sumar los informes de los encargados
de conferencias, programas y grupos de trabajo con que funciona esta organización en este semestre.
Otro indicador de fácil acceso para ilustrar esta diversificación de campos es la frecuente ampliación que
experimenta en su cobertura el sistema de clasificación JEL de publicaciones disciplinarias.
–Marcos Singer (MS): Desde el punto de vista de mi disciplina de investigación, la gestión estratégica de
operaciones, unode los grandes desafíos es lograr que se haga bien el trabajo.
Las personas y organizaciones realizan bien o mal su trabajo dependiendo de diversos factores que han sido
materia de mi estudio: la organización de los procesos, la estructura de incentivos, la planificación de los
recursos, entre otros.
Un trabajo de calidad redunda en beneficios para las personas, para las organizaciones y, a través de éstas,
para la sociedad en su conjunto.
-Borja Larraín (BL): Creo que para el desarrollo de Chile el gran desafío pendiente es la reforma educacional.
Sin capital humano no podemos de verdad llegar a ser un país de primera línea. Lamentablemente no tengo
la receta para arreglar este problema, pero es claro que la solución es de largo aliento.
-Francisco Gallego (FG): Mi conclusión de la investigación reciente en economía es la importancia fundamental
e insustituible de las instituciones en el desarrollo de largo plazo de los países. Estas se definen como las reglas
del juego formales e informales que existen en la sociedad y afectan dimensiones tales como la acumulación de
factores, el capital humano, capital físico y, fundamentalmente, la productividad de los mismos. Explicaciones
basadas en los recursos naturales, aspectos culturales o simplemente la existencia de recursos no parecen
explicar de un modo sustantivo las tremendas diferencias de desarrollo que se observan en los países; muchos
no tiene buenos arreglos institucionales porque ciertos grupos de interés capturan el Estado y el proceso político
(en democracias y dictaduras), bloqueando el desarrollo. En términos contingentes y relacionados con el país,
creo que también estamos frente a una coyuntura institucional no trivial. La existencia de una gran bonanza del
cobre puede ser una bendición que se convierte en una maldición. Esta bonanza, que es algo así como ganarnos
un premio de la lotería, puede tentarnos a pasar a “la buena vida” y descuidar aspectos como el respeto de los
derechos de propiedad, la inversión en proyectos socialmente rentables, etc. El problema es que cuando se
instauran malas instituciones en los países es extremadamente difícil cambiarlas porque surgen grupos que se
benefician de ellas y están muy dispuestos a invertir en mantenerlas.
Un ejemplo concreto se relaciona con la institucionalidad que apoya la inversión en capital humano inicial
(o sea antes de la enseñanza primaria), donde hay carencias importantes de cobertura y calidad. En la actualidad
hay subsidios a la oferta, sin competencias ni pautas claras de evaluación de calidad.
El punto es que una vez que esto se instaure va a ser extremadamente difícil volver atrás, ya que con alta
probabilidad el sistema tendrá una calidad muy baja y mejorarlo va a implicar afectar a grupos de interés que
operan esos colegios, que con seguridad van a tener poder político, etc.
–Rodrigo Cerda (RC): Me parece que el gran tema es crecimiento económico. La literatura económica ha
avanzado significa- tivamente en el estudio de los determinantes de crecimiento tanto a nivel teórico como
empírico, pero sin embargo me parece que quedan algunas preguntas que no han sido contestadas de forma
rotunda, como por ejemplo, cuál es la importancia de las instituciones.
Esta tema, es decir crecimiento económico, es de gran importancia en la actual contingencia en el caso de
Chile debido a que las tasas de crecimiento de los últimos años han sido modestas. La pregunta es si es
posible crecer más rápido, y en el caso que lo sea, ¿cuáles son las políticas que nos permiten hacerlo?.
–Ricardo Guzmán (RG): Voy a mencionar uno, que a mí me preocupa particularmente: la degradación del
capital moral de nuestra sociedad; esto es, de nuestra inclinación a comportarnos como personas generosas
y decentes. Cuando las personas responden únicamente a incentivos materiales, ninguna organización funciona:
ni el mercado, ni el aparato estatal, ni las empresas. En el caso de las empresas, el intercambio entre éstas
y sus trabajadores sería muy ineficiente en ausencia de comportamiento moral. Habría que redactar contratos
complejísimos, supervisarlos a un costo enorme y luego gastar millones en abogados para obligar a su cumplimiento.
El comportamiento moral economiza recursos.
Doy un ejemplo. En la bodega de la planta Teno de Cementos Bíobío se almacenan cientos de miles de dólares
en insumos y repuestos, pero no hay bodeguero. Cada trabajador entra, se anota, y retira lo que necesita. El sistema
ha operado así casi diez años, y nunca ha habido un robo. Una empresa que logra eliminar un empleo improductivo
(como el del mirón) puede usar los recursos liberados para generar un empleo que sí produzca riqueza.



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