JT: La Facultad tiene un rol central que jugar en la investigación en administración de empresas y en economía en los próximos años. No
hay dudas de que en los últimos años parte de los esfuerzos centrales en la Facultad han estado dirigidos a aumentar la cantidad y calidad
de la investigación que se realizadentro de ella, y es así como hoy en día se cuenta con un número importante de profesores que publica en
algunos de los mejores lugares del mundo.Uno de los caminos para incrementar la inversión en I&D es realizar un trabajo más mancomunado
entre las empresas y la universidad, que la empresa sienta que la Universidad pueda realmente ser un aporte para el desarrollo del país en
términos de investigación. Creemos que una forma de avanzar en lo anterior es siendo capaces de mostrar de mejor manera lo que hacemos
dentro de la Facultad, y donde creo que muchas veces pecamos de no sermuy buenos en comunicarnos con el mundo empresarial.

-GW: Las universidades más prestigiosas siguen todas la misma línea: reúnen profesores y estudiantes de primer nivel, donde los primeros
están dedicados tanto a docencia como a investigación; a su vez, los estudiantes y esto de manera creciente, también se involucran en
investigación y creación.En materia de investigación conviene distinguir dos tipos: la investigación que, por así decirlo, “mueve” la frontera
del conocimiento metodológico y empírico, la que encontrará su camino en journals de primer nivel; y la investigación que recurre a métodos
y técnicas de frontera, pero centrándose en el examen de problemas y situaciones que constituyen temas de interés en las sociedades en
que estas universidades se desenvuelven. Esta última se canaliza a través de journals aplicados a campos específicos y de libros. Los
profesores de las universidades complejas se dedican a ambos tipos de investigación; sin embargo, las políticas de contratación de profesores
de estas organizaciones se orientan casi exclusivamente a la selección de personas que prometan un alto potencial en la investigación del
primer tipo. La investigación que se oriente a “mover” la frontera es la más esquiva y menos predecible en sus resultados, pero a la vez es
aquella que incorpora mayor potencial para atraer profesores y estudiantes de primer nivel. La investigación del segundo tipo suele ser
valorada por su aporte al entendimiento de la economía local; ella viene por añadidura, ya sea como complemento en el desarrollo de la
primera, o a través de una especialización a lo largo del ciclo de vida del profesor. Parece no existir universidad compleja donde
sus profesores no desarrollen tanto la docencia como la investigación. Nuestra conjetura es que sólo a través de la investigación, entendida
ésta en forma amplia como arriba se señala, puede el profesor ser realmente de utilidad en el proceso docente, tanto porque ella constituye un
medio para mantenerlo en la frontera del conocimiento, como por el creciente énfasis en investigación que está caracterizando a la docencia
más moderna. Por último, no está de más recordar algo que parecerá obvio: la universidad deberá encontrar los medios para que los profesores
realmente puedan dedicar su tiempo a estas tareas.

MS: Una manera de incrementar la inversión en investigación es mediante una buena difusión de sus resultados. Este número de A&E
contribuye mucho a ese propósito. El esfuerzo académico debe concentrarse en una docencia de primer nivel, y en una investigación orientada
a la publicación en revistas de impacto internacional. Creo que es difícil dirigir la temática de la investigación, pues depende de la habilidad y
vocación de cada científico. Si bien es deseable que exista investigación aplicada a los grandes problemas sociales, la investigación básica
(más abstracta) desarrolla el capital humano necesario para la investigación aplicada. La Escuela ha avanzado en mejorar sustancialmente la
docencia e investigación, el desafío que aún persiste es conciliar ambas dimensiones.

–BL: A mi juicio el rol de la universidad es el de hacer investigación básica, que permite entregar rigurosidad a los conocimientos que se
transmiten a los alumnos. Estamos en el negocio de enseñar a pensar y a ser rigurosos, sobre todo –y aunque sea un cliché- en un mundo
con tanta información y tan cambiante como el de hoy.

RC: En general separaría lo que es investigación básica e investigación aplicada. La primera de ellas, que en general está realizada en
centros universitarios, requiere tiempo considerable para obtener resultados que sirven a un público amplio y que por lo tanto no es
directamente apropiable. Sin embargo, este tipo de investigación tiene varios tipos de externalidades como es por ejemplo crear ambiente de
investigación en las universidades lo que mejora el proceso de docencia y por lo tanto, mejora la acumulación de capital humano para el país.
Parte de los beneficios de este tipo de investigación son apropiados por las universidades al obtener mayor prestigio académico y por lo tanto
son financiados en parte por estos centros académicos, pero otra parte de este tipo de investigación no es directamente apropiable, por lo que
requiere importantes estímulos de parte del estado, como por ejemplo, los proyectos Fondecyt de Conycit y proyectos Milenio de Mideplan.
La investigación aplicada es bastante más relacionada con las empresas y puede realizarse tanto en centros académicos como en el sector
privado. Como este tipo de investigación es más apropiable por los privados deberían requerirse menores estímulos fiscales.

FG: La inversión en investigación y desarrollo es un resultado de procesos complejos –y no mecánicos como decir que simplemente
aumentemos el gasto–. A mí me parece que el elemento clave es aumentar el capital humano del país, no creo que haya otra receta. De hecho,
me parece que es altamente riesgoso hacer política industrial en este punto, como se ha propuesto fuertemente en el último tiempo. No veo
que las fallas de mercado sean de primer orden (lo que no significa que no existan) en comparación a las carencias en el capital humano.
En relación a la Facultad aquí también yo veo la receta como clara: tener una planta de académicos que hagan investigación de primer nivel y,
por ende, añadan valor en la docencia que entreguen a los alumnos de pre y postgrado. Asimismo, esto es una gran herramienta para garantizar
que el aporte de la Facultad a las políticas públicas y empresariales (vía propuestas consultorías, columnas, etc) sea serio y riguroso.
El aporte serio y riguroso a las políticas públicas y empresariales (vía docencia e investigación) ha sido el gran aporte de nuestra Facultad al país.
La mejor manera de mantener esta marca hoy es consolidarse como un centro de investigación de primer nivel en América Latina. Es posible y
hemos estado moviéndonos en esa línea en los últimos diez años, pero creo que faltamucho por consolidar.