Son dos las líneas de trabajo más conocidas en el área de historia económica reciente; una es la
así llamada “cliometría”, o sea, la preocupación por la cuantificación sistemática y por el proceso
de modelación en el análisis de cuestiones históricas. La cliometría acepta que la historia pertenece
al campo de la interpretación, pero propone que esta última puede ser evaluada tanto en cuanto a su
estructura lógica como a su relevancia empírica, recurriendo a la teoría económica, al análisis
estadístico y a la técnica econométrica. Los eventos históricos son únicos expost, exentos de
generalidad; sin embargo, ellos resultan de una compleja red de interrelaciones que la cliometría
ayuda a visualizar. (Demeulemeester and Diebolt, 2007).
Más reciente es la irrupción de una segunda línea de trabajo, en el campo de la historia económica
propiamente tal, la “New Comparative Economic History”. Es una línea motivada por interrogantes
cuyo ámbito no es estrictamente condicional a países específicos, sino que a preguntas tales como:
fuentes del crecimiento económico, la importancia de las instituciones y el impacto de la globalización.
Preguntas como éstas se originan en los debates de economistas académicos y de generadores de
política pública,(Hatton, O´Rourke and Taylor (2007)).
En este sentido el enfoque ha sido descrito como “presentista”, para referirse así al estudio de
experienciashistóricas partiendo de premisas y preocupaciones propias del presente.
Hoy en día la economía se caracteriza por su método, y esto en todos sus campos, incluyendo la
historia económica.
Ahora bien, la disciplina económica es más que un método de análisis e incluye también un cuerpo de
conocimientos específicos, muchos de tipo cuantitativo, junto a otros que se refieren a la manera en que
se encaran y modelan los temas en los diversos campos. Entonces cabe plantearse la siguiente pregunta:
la historia económica, su estudio e investigación, ¿enriquece a la economía? La única razón para referir
esta pregunta a la historia económica y no a otros campos de la economía, como ser laboral, comercio
internacional, economía pública, o cualquier otro, reside en que la historia es el tema de la presente nota.
Sin duda que todos estos campos son muy relevantes, tanto para el economista académico como para
quien se desempeñe en el mundo práctico, juicio que descansa en las sinergias entre estos campos,
tanto en materia de métodos y técnicas específicas como de conocimiento empírico y de instituciones.
En cuanto al aporte de la historia sólo se mencionan algunas ideas. Este campo de la economía ofrece,
seguramente más que otros, una enorme gama de experimentos naturales, tanto conocidos como por
descubrir, con potencial para transformarse en materia prima valiosa para poner a prueba hipótesis y de
este modo eventualmente enriquecer teoría y, o, el acervo empírico. Sin embargo, su aporte más específico
creemos que consiste en el enriquecimiento que el economista así puede lograr en su comprensión del
presente y esto para cualquier momento en el tiempo. El método de la economía centra la atención en
cambios o diferencias en variables que considera claves, y en explorar como estos a su vez repercuten
en cambios de comportamiento. Por una parte la historia podrá aportar antecedentes de casos previos,
con lo cual y a través de la comparación se facilita una interpretación más precisa de resultados que se
obtengan en un análisis de un problema presente. Cabe notar que este ejercicio no es necesariamente
específico a un país y a menudo la comparación se lleva a cabo en base a experiencias de terceros.
Adicionalmente cabe señalar que el estudio del proceso de desarrollo facilita la percepción del rol de
los factores constantes o de lenta evolución, pero que también inciden en el comportamiento. Un ejemplo
son las instituciones, o sea, las reglas escritas y no escritas con que las sociedades guían el quehacer
de los individuos.
Es sabido que éstas son complejas, de lenta evolución y a la vez reacias a ser sintetizadas en indicadores
simples.
Precisamente una de las razones del renovado interés en historia económica responde a la conjetura
que la investigación económica en este campo constituye un camino posible para entender su rol.


3. Economic History and Cliometrics Laboratory. (EH CLIO LAB)

Bajo el nombre de EH Clio Lab un grupo de profesores del Instituto de Economía2 se han asociado con el
objeto de concentrar su investigación en el desarrollo económico chileno, en la trayectoria y las
características que culminan en la situación presente. En general se trata de un área poco estudiada en
el caso de nuestro país, siempre recordando que nos estamos refiriendo al enfoque económico, donde el
método analítico imprime el sello al trabajo.
La función principal de EH Clio Lab es servir de vehículo para la línea de investigación que se describe más
adelante. Sin embargo, sus objetivos son también más amplios y, en general, buscará promover el interés
por la investigación y discusión en este campo, y esto con un extenso horizonte de tiempo en mente. Sus
tareas incluirán la organización de seminarios y conferencias y otros, constituyendo una vía para facilitar
las comunicaciones en este campo de estudio.
Aunque la sigla en inglés pueda parecer un tanto extraña, hay al menos dos razones que nos llevan a esta
opción. Por una parte está el interés por este campo de estudio, el que claramente trasciende al país, y a
esta altura el vehículo de comunicación es, sin duda, este idioma. Por otra parte, ambicionamos que el nivel
y la calidad de la investigación pueda insertarse finalmente en el circuito de la frontera del trabajo internacional,
lo que implica que ella deberá poder competir con éxito para ser reconocida por las publicaciones de mayor
jerarquía en el campo.
Antes de describir el proyecto y para precisar aún más su carácter corresponde agregar una reflexión.
Chile, se dice, es un país de historiadores y nuestro interés en estos temas ciertamente no implica un juicio
respecto de su quehacer.
El énfasis de esta línea de investigación reside en el método, materia en que el historiador propiamente tal
sigue una ruta distinta a la del economista. Mientras que para el historiador el desafío es explicar el por qué
de situaciones y fenómenosparticulares, por ende únicos, para el economista se trata de poner a prueba, y
esto con métodos empíricos también muy distintos a los empleados por el historiador, una hipótesis a priori
y posiblemente “presentista”, para así recoger la idea de que ésta se basa en conjeturas y perspectivas que
son propias del presente y que, además, están cargadas de elementos que interesan y preocupan a su
disciplina.
El trabajo de nuestro grupo podrá enriquecer el material con que contarán los historiadores, incluso podrá
plantearles nuevas aristas e interpretaciones a ser exploradas, pero no pensamos que esta línea de
investigación pueda substituir la producción del historiador. Se trata del mismo campo de estudio, de
acuerdo, pero la diferencia está en el método y en la naturaleza del resultado.






4. La Línea de Investigación en el Próximo Trieni

Gracias a los recursos aportados por Mideplan en su Iniciativa Científica Milenio3 podremos avanzar en esta
tarea durante los próximos tres años, un horizonte con una extensión privilegiada para un investigador en
ciencias sociales en nuestro país. El plan de trabajo se ha dividido en dos pilares estructurantes: una
descripción cuantitativa del desarrollo chileno, por una parte, y temas específicos a desarrollar, por otra.


4.1 La República en Cifras. Desde la Independencia al Presente

Tanto el potencial como la limitación del análisis económico del pasado residen en el acceso a datos. Con
el nombre de “La República en Cifras: De La Independencia al Presente” tresde los ya mencionados
investigadores reunirán un conjunto amplio de series que permitirán una descripción de los aspectos más
generales de la evolución cuantitativa del desarrollo chileno. Se trata de un trabajo de recopilación, algo
que parece más simple de lo que realmente es.
Numerosos desafíos deben ser enfrentados, como ser, seleccionar entre series alternativas, empalme de
series que no responden exactamente a un mismo criterio; tender puentes que permitan unir series sobre
un mismo asunto que, respectivamente, terminan y comienzan dejando un vacío entre medio. El desafío
mayor, sin duda, es encontrar la materia prima, seguramente una búsqueda sin fin ya que debe existir un
sin número de fuentes aún no explotadas, como ser: registros militares, de oficinas de compras del estado,
contabilidades de haciendas, materiales en poder del Instituto de Estadísticas, etc., etc.
En algunos casos el desafío es la construcción de una serie previamente inexistente, por cierto, a partir de
información básica disponible. Para el caso del PIB la tarea ya fue completada (Díaz, Lüders y Wagner, 2007).
Otro ejemplo de series que requieren una extensa labor de recopilación y empalme, son los índices de precio,
indicador clave para casi cualquier análisis económico que se aboque a un lapso de tiempo más largo, un
corolario de la extendida y frondosa experiencia inflacionaria del país. (Díaz y Wagner, 2004).
Esta tarea de construcción y recopilación se ha iniciado hace más de diez años y con el financiamiento del
que ahora se dispone, a través del Núcleo Milenio, esperamos hacer pública una recopilación que ya se
encuentra avanzada, contemplándose un libro que recoja estas series y los antecedentes básicos de su
construcción, esto último tanto para informar a los usuarios sobre sus características, como para permitir
futuras revisiones.
Por otra parte, EH CLIO LAB planea contar próximamente con un sitio Web, donde, entre otro material,
cualquier persona podrá encontrar estos datos.
Esto también facilitará la difusión de series revisadas como de nuevos antecedentes sobre el desarrollo
chileno.


4.2 Temas Específicos

Aquí se trata de llevar a cabo investigación sobre tópicos seleccionados por sus respectivos autores.
Francisco Gallego se centra en lo que denomina, “efecto de la historia y de las instituciones”; Rodrigo Cerda,
por otra parte, está trabajando en una medida de la evolución del bienestar que permita contar con una
descripción más amplia que la que se obtiene con el sólo empleo del producto percápita6. José Díaz explora
la hipótesis del estancamiento agrícola en el siglo XX, mientras que Rolf Lüders está escribiendo su
interpretación del proceso de desarrollo chileno, es decir una Historia Económica propiamente tal. Por último,
el autor de esta nota está construyendo una serie para la remuneración del trabajador no calificado, esto
con miras a encontrar el momento en que la productividad de este trabajo comienza a crecer.
El proyecto del Núcleo Milenio se encuentra en sus inicios y el objeto principal de esta nota es justificar la
ruta aseguir en la investigación. Más adelante esperamos poder informar sobre los resultados alcanzados,
tanto en materia de series descriptivas del proceso de desarrollo como de las investigaciones sobre temas
específicos.