JOSÉ DE GREGORIO, PRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL DE CHILE
"LA PRUDENCIA DEL SECTOR PRIVADO Y DE LA CONDUCCIÓN MACROECONOMÍA RENDIRÁ
FRUTOS EN ESTA CRISIS"
El presidente del Banco Central reconoció desafíos en materia inflacionaria, pero destacó el
esquema de políticas macroeconómicas con que Chile enfrenta el difícil escenario mundial.
El diagnostico de José De Gregorio, fue claro y categórico: “Estamos atravesando por una crisis
financiera internacional sin precedentes en décadas recientes”. Su afirmación, constituyó el punto
de partida para dar a conocer sus reflexiones sobre las capacidades de la economía chilena para
enfrentar las actuales turbulencias, la cual reconoció se encuentra en un escenario en el cual la
“inflación es muy elevada y debe descender”.
De Gregorio destacó que Chile aprendiera la lección, durante la crisis de 1982, y que dejó como
legado un marco legal que permite una banca dinámica en conjunto con una adecuada regulación
prudencial.
“En Chile no podrían haber ocurrido los excesos incurridos por la banca de Estados Unidos”, afirmó,
agregando que era “difícil pensar que podríamos tener una burbuja inmobiliaria sostenida por una
acelerada y poco saludable expansión del crédito”.
Sin embargo, para el economista, no sólo las autoridades económicas y reguladores aprendieron
la lección de la crisis financiera del 82, sino también lo hicieron las empresas, quienes no han incurrido
en masivas especulaciones de moneda en las que estuvieron envueltas muchas empresas del mundo
emergente.
Así, a pesar de los actores preparados y prudentes, De Gregorio manifestó que la coyuntura actual
aún presenta “un serio desafío inflacionario”. En pocos meses la situación internacional, con la caída
de los precios de las materias primas y en particular el petróleo, varió significativamente. Las
implicancias inflacionarias de lo anterior es algo que el Banco Central está evaluando cuidadosamente.
“El escenario internacional puede provocar una caída en la demanda que contribuya a la contención
de la inflación”, planteó el presidente del Central. No obstante, agrego que los efectos de la baja de
los precios de materias primas no se ha logrado transmitir por completo a la economía nacional debido
a la depreciación del peso que ha alcanzado “magnitudes significativas”.
“Tengo la convicción de que podremos sortear con éxito la actual crisis financiera internacional. Hemos
construido un esquema de políticas macroeconómicas con los suficientes grados de flexibilidad y
compromiso con la estabilidad que en circunstancias como las actuales tienen el desafío de amortiguar el
adverso escenario internacional y asegurar la estabilidad”, afirmó.
Así mismo destacó la política de acumulación de reservas que llevó a cabo el Gobierno a partir del mes
de abril. “Se hizo para fortalecer la posición de la liquidez nante la eventualidad de que las condiciones
financieras internacionales se deterioraran, algo que efectivamente ocurrió”. Terminó entonces proponiendo
una mirada tranquilizadora. “La prudencia tanto del sector privado como la de la conducción de las políticas
macroeconómicas son capaces de rendir frutos en esta, la peor crisis financiera que el mundo ha enfrentado
en muchas décadas”.
FRANCISCO ROSENDE, DECANO FACULTAD CIENCIAS ECONÓMICAS Y ADMINISTRATIVAS UC
"RETOMEMOS LOS TEMAS Y LA AGENDA PENDIENTE"
Breve y preciso. En tan sólo diez minutos el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas,
Francisco Rosende, dio a conocer su visión respecto a los desafíos que enfrenta Chile en el contexto
de esta crisis. El economista planteó la necesidad de reducir el gasto fiscal, dejando al sector privado como
principal fuerza de recuperación económica.
El contexto interno
El economista planteó que hoy el debate se centraba en cuatro puntos: la pérdida de dinamismo de la
economía, el fuerte aumento de la inflación, el exceso de gasto, a precios constantes y el problema de la
desigualdad.
Afirmó, sin embargo, que si bien “estos temas están presentes en el sector privado y en el mundo
académico”, no pasa lo mismo en el ámbito de las políticas públicas, debido a que estos son puntos que
están fuera de la agenda política en un año que además, es electoral.
Fue tajante en decir que la economía “simplemente perdió su dinamismo” desde que fuera azotada por la
crisis asiática, lo que significó que a partir de 1998 el país pasara definitivamente “a otro escalón” en lo
referido a cifras de crecimiento. Rosende lamentó que esto ocurriera “en un contexto de bonanza de términos
de intercambio”, en especial para las economías emergentes. “Claramente se desaprovechó una oportunidad”,
dijo, refiriéndose al mayor crecimiento que pudo alcanzar la economía dado el escenario mundial de los
últimos años.
Según sus palabras, si bien “el problema de la desigualdad, sí dominó la agenda” y se constituyó para aquello
una comisión presidencial, “perdimos el tiempo discutiendo el problema del lucro, mientras que no se abordó
el estatuto docente”.

La crisis financiera mundial
Respecto a la actual crisis financiara internacional y a sus efectos en la economía chilena, Rosende recordó
que llevábamos “un año de anuncios de que esto estaba por aparecer”, destacando que a pesar del “cierto
grado de pánico inicial” hubo una adecuada reacción de las autoridades para contener ese pánico, a través
de la acción del Banco Central y el Ministerio de Hacienda que lograron dar tranquilidad al mercado. Recalcó,
sin embargo, que “el contexto no ha cambiado”: Fuerte deterioro de los tipos de intercambio, sobre ajuste
del tipo de cambio, expectativas de crecimiento revisadas a la baja (“2% para 2009”) y pausa en los
planes de inversión.
Los riegos
Rosende llamó a analizar la actual crisis con claridad conceptual y no seguir las opiniones que hablan de
un jaque al mercado y que se debe volver al mundo de la regulación. De este modo, no se debe caer en el
planteamiento al que denominó el “efecto Stiglitz”, es decir, que esta situación anuncia la caída del sistema
de libre mercado tal como el muro de Berlín lo hizo con el comunismo. “El gran riesgo es el regreso de las
visiones ideológicas”, dijo.
En ese sentido e l economista habló de un “escenario preocupante” en nuestro país , con “heterodoxias
electorales recargadas”. “Discutimos la Constitución y el derecho a la propiedad privada, lo que es
claramente un enfoque errado”, afirmó.

Los desafíos
Pero Francisco Rosende no sólo se quedó con un acertado análisis del escenario actual, sino que
planteó los que para él deben ser los principales desafíos que debemos enfrentar como país, retomando
los temas y agenda pendientes.
Disciplina macroeconómica: El académico comentó que se debe mantener la disciplina en el manejo
macroeconómico y que en este sentido es esencial reducir el gasto fiscal, lo que permita al Banco Central
reducir la taza de interés. Según Rosende el gasto privado debe ser el motor de la recuperación económica.
“El sector privado puede asumir mejor esa tarea. Si el fisco ahorra, bajan las tasas y se aprecia el tipo de
cambio”, manifestó.
Políticas a favor de la inversión: Un segundo punto entre los desafíos planteados por Rosende es el de
enfocar herramientas de política para configurar una estructura de precios favorable a las exportaciones y
la inversión. “Considero que una estructura de precios relativos adecuada para esta coyuntura es lograr
tener las tasas de interés lo más bajo que se pueda y un tipo de cambio alto, pero eso requiere el apoyo
de la política fiscal y no pensar que la política fiscal va a salvarnos de este problema”, dijo.
Corregir distorsiones del mercado laboral: “Hay que corregir distorsiones en el mercado laboral, y
si nos preocupa la desigualdad, si nos preocupa la pobreza, seamos coherentes con el discurso y tratemos
de evitar el desempleo”, fueron sus palabras.
Efectiva agenda pro crecimiento: Donde se trate principalmente la educación a través de una “reforma
profunda” que considere la revisión del estatuto docente y que no parta del principio de que se debe gastar
más, “cuando lo necesario es gastar lo que corresponda, pero bien”. Asimismo una revisión al mercado del
trabajo, dónde es necesaria una mayor flexibilidad laboral para incentivar la actividad de los privados.
Solidez conceptual: Claridad e ideas para enfrentar un cambio en las corrientes dominantes de la
política económica.
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