Duración e intensidad de crisis económicas
En nuestro estudio hemos tratado de explorar cuáles variables económicas podrían atenuar
los efectos de las crisis económicas. Hemos explorado dos dimensiones de las crisis. Por
un lado, la duración de las crisis y por otro lado, la intensidad de la crisis (condicional en
su duración). Partiremos analizando el caso de la duración de crisis económicas.
Nuestros resultados muestran que hay ciertas variables que parecen ser efectivas para dismi-
nuir la duración de la crisis. Entre este tipo de variables se encuentran la estructura de la eco-
nomía, el grado de inestabilidad macroeconómica de la economía y el grado de apertura de la
economía. La variable estructura de la economía indica que economías más industrializadas
tienden a salir más rápido de las crisis, posiblemente porque es un sector que actúa como un
motor de la economía aumentando la demanda por productos de otros sectores económicos.
La variable de inestabilidad macroeconómica es también relevante: países con mayor inesta-
bilidad macro (medida por ejemplo con mayores tasas de inflación) tienden a tener crisis eco-
nómicas más largas. Finalmente economías más abiertas al exterior tienden a tener crisis de
menor duración, posiblemente porque la mayor apertura permite que a medida que se expandan
las economías desarrolladas, se produzca un aumento por producto exportados desde Chile, lo
que también actúa como un motor que aumenta la expansión total de las economías latinoame-
ricanas.
Alternativamente al analizar la duración de las crisis económicas, también hemos analizado la
intensidad de la crisis, es decir manteniendo como un dato fijo la duración de la crisis, verificar
si las variables económicas pueden llevar a que las disminuciones en PIB no sean tan acentua-
das. En este caso, la variable inestabilidad macroeconómica pasa a ser muy relevante y por lo
tanto, es una variable que puede modificar la autoridad económica y que puede disminuir de
forma significativa la intensidad de la crisis económica.
Una variable adicional, cuyo efecto sobre la duración de las crisis económicas se examinará a
continuación, es la variable gasto fiscal que es parte de los instrumentos que pueden ser ocupa-
dos por el fisco cuando se enfrentan crisis económicas.
El gráfico 2 muestra la evolución del gasto fiscal como fracción del PIB desde 1900 en adelante
para el promedio de nuestros países latinoamericanos. El gasto fiscal se ha expandido conside-
rablemente desde comienzos del siglo pasado, pasando desde cerca de un 5% en promedio a
cerca de un 25% a finales del siglo XX. Resulta interesante que la expansión empieza con poste-
rioridad a la primera guerra mundial y se detiene aproximadamente en 1980 cuando tiende a
estabilizarse como fracción del PIB.

El gráfico 3 nos entrega información adicional. En este gráfico corresponde a mostrar la variable
de gasto fiscal en años en que han ocurrido crisis económicas considerables. La variable gasto
fiscal corresponde a las desviaciones respecto a la tendencia de largo plazo. La idea de medirla
de esta forma es que es posible pensar que corresponde a decisiones de la autoridad en el corto
plazo porque estamos limpiando de la variable gasto fiscal la tendencia de más largo plazo. En
este último gráfico se observa que el gasto fiscal tiende a crecer más que su tendencia de largo
plazo durante años de crisis económicas intensas, lo que indicaría que los gobiernos tiendan a
expandir su gasto fiscal más allá de su tendencia de largo plazo durante periodos de crisis. Esto
va muy en línea con el comportamiento observado alrededor del mundo por muchos gobiernos du-
rante la última crisis económica. De hecho, durante esta última crisis, los gobiernos del grupo del
G-20 implementaron políticas fiscales que aumentarían sus déficits en cerca de 5.5 puntos porcen-
tuales en el 2009 y 2010. Una gran parte de este aumento en déficits fiscales corresponde a la
expansión de gasto(4)

¿Cuán efectiva es esa política fiscal en acortar la duración o en disminuir la intensidad de las crisis
económicas? Nuestras estimaciones nos indican que la efectividad de la expansión fiscal en acortar
la duración de las crisis económicas tiende a ser entre menor y moderada. Nuestras estimaciones
también nos indican que un aumento de 10% real en el gasto fiscal puede disminuir la caída del PIB
en cerca de 1%, lo que en una crisis moderada como la del año 2008 no es un efecto menor, aunque
obviamente tiende a ser menos importante en crisis más intensas como la de los 80s o la gran depre-
sión. ¿Cómo se condice que encontremos un efecto sobre la intensidad de la crisis, pero no así en su
duración? Posiblemente a que el gasto fiscal logra atenuar los efectos de la crisis económica, pero
el efecto del gasto fiscal no es lo suficientemente grande como para salir del estado de crisis eco-
nómica.

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