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Tabla 1
| Flexibilidad |
Numérica |
Funcional |
| Externa |
Número de ocupados,
despidos, contratos temporales y ocasionales |
Externalización y subcontratación
de actividades |
| Interna |
Jornada e intensidad del trabajo, trabajo en equipo,
etc.
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Calificación y multifuncionalidad, |
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Respuestas posibles de la
organización
Lo anterior nos debería llevar a reflexionar
sobre la necesidad de responder en forma diferente
frente a las distintas necesidades y aspiraciones
de las personas que pertenecen a una empresa. En
lugar de aplicar programas de incentivos
envasados, las organizaciones exitosas
detectan las necesidades y aspiraciones de sus empleados
y en base a estos datos, diseñan planes
que se ajustan a ellos. Esto, permite a las organizaciones
retener aquellas personas con talento, las que constituyen
el capital más importante en el nuevo entorno
de los negocios. La correcta satisfacción
de las expectativas de los empleados puede
constituir un motor muy importante para obtener
mejores resultados en términos de competitividad
y rentabilidad.
Entonces, siguiendo con la idea de autorrealización
planteada por las teorías de motivación,
las empresas deberían ofrecer distintas posibilidades
de entrenamiento para satisfacer los distintos desarrollos
personales y así contar con personas que
teniendo otras posibilidades, prefieren permanecer
en la organización.
Frente a estos desafíos ¿cómo
está respondiendo la empresa en Chile? En
general se ha observado que las empresas chilenas
no dan a sus trabajadores la capacitación
necesaria para desarrollar una carrera y menos
aún, se preocupan de desarrollar sus talentos
otorgándoles oportunidades de empleabilidad.
Pareciera que aún no se toma conciencia de
la creciente importancia del capital humano y de
la dificultad que tendremos en el futuro para retener
a las personas con talento en un ambiente
donde la responsabilidad por el desarrollo de carrera
se encuentra en manos de las personas y no de las
organizaciones. |
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Flexibilidad laboral y calidad de vida
Actualmente una de las motivaciones más fuertes en las
personas es lograr un equilibrio entre la vida laboral
y la calidad de vida personal. En lo que se refiere a la calidad
de vida personal, destaca por sobretodo la necesidad de llevar
una vida familiar plena. En esto se juega el futuro de
la familia en una sociedad y por lo mismo trasciende a una necesidad
meramente personal.
En este sentido, la organización empresarial moderna
reconoce que lograr una fuerza de trabajo leal y comprometida
depende en gran medida de los esfuerzos realizados para
que sus empleados satisfagan una gama de necesidades tanto psicológicas
como familiares (4). |
Entre las necesidades más
relevantes y propias de la vida familiar, destacan
el cuidado de los niños y de las personas
mayores, lo que tradicionalmente ha dificultado
la vida laboral. El problema del cuidado infantil
no sólo afecta la vida personal de los empleados
sino que también algunos aspectos laborales
cruciales, como son la impuntualidad, el ausentismo
y la distracción, todo lo cual redunda en
una disminución de la productividad,
de modo que la empresa necesita ayudar a su fuerza
laboral a solucionar esta demanda familiar.
De preferencia, la respuesta de las organizaciones
ha sido otorgar a sus empleados mayor flexibilidad
laboral y mayor autonomía en las
tareas. Una empresa que resuelve satisfactoriamente
esta necesidad de sus empleados tendrá
mayores posibilidades de retener los talentos,
lo que constituye uno de los desafíos
principales que enfrentan estas organizaciones
en los países desarrollados. Estudios realizados
en empresas norteamericanas revelan que el costo
de los problemas vinculados al cuidado infantil
llega a los tres mil millones de dólares
al año (Department of Workplace Relations
and Small Business, 1997), existiendo además,
una clara relación entre la conciliación
de la vida laboral y familiar y el grado de satisfacción
experimentado por los empleados en la empresa.
En favor de la flexibilidad laboral podemos apreciar
que en varios países desarrollados
las transformaciones tecnológicas han conducido
a nuevas formas de organización social,
lo que se evidencia principalmente en la reducción
de la jornada laboral y en el aumento del
tiempo libre. En esta situación, al aumentar
la productividad debido a factores tecnológicos,
se ha liberado tiempo para otras actividades.
Sin embargo, es necesario detenerse en el concepto
de flexibilidad ya que éste tiene distintos
significados y fundamentos teóricos
y, por lo mismo, afecta en forma diferente a las
personas y a las organizaciones. En la Tabla 1,
es posible distinguir entre flexibilidad externa
e interna, y entre una flexibilidad numérica
y otra funcional (5). La combinación de
estas categorías permite identificar diferentes
escenarios y consecuencias en términos
de segmentación del mercado laboral, estabilidad
y calidad del empleo para trabajadores. En este
artículo nos referiremos fundamentalmente
a la flexibilidad horaria, que se relaciona
con la categoría jornada e intensidad del
trabajo, es decir con la cantidad y distribución
de las horas trabajadas.
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En lugar
de aplicar programas de incentivos envasados,
las organizaciones exitosas detectan las necesidades
y aspiraciones de sus empleados y en base a estos
datos, diseñan planes que se ajustan a
ellos. Esto, permite a las organizaciones retener
aquellas personas con talento, las que constituyen
el capital más importante en el nuevo entorno
de los negocios.
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(4) Friedman,
S. D., Christensen, P., DeGroot, J. Work and Life: The
End of the Zero-Sum Game in Harvard Business Review, pp.
119-129, November-December, 1998.
(5) Carvajal, Y., Gutierrez, M. J. & Abarca, N. (2002) Tesis:
Flexibilidad Laboral: realidad y análisis de un
caso chileno. |
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