Al robar el tiempo que pertenece a la familia, se debilitan las obligaciones que el líder empresarial debe cumplir en el plano familiar, particularmente aquellas que requieren tiempo, como lo es la formación de los hijos. ¿Qué señal se le está dando a los hijos cuando se llega permanentemente tarde? ¡Que su formación no es importante!

El primer elemento a considerar es que a los empresarios y ejecutivos les encanta trabajar, lo hacen con intensidad y con ganas. Esta idea se encuentra en muchos autores, entre ellos, Noel Coward quien decía: “Work is much more fun than fun”. Es decir, trabajar es más divertido que la diversión. Charles Handy en su libro “La Edad de la Sinrazón” dice: “la visión de una vida sin nada que hacer, es una imagen del infierno mas que del cielo”. De hecho un CEO de la Johnson & Johnson, James Burke, era conocido porque siempre terminaba sus discursos al personal ejecutivo de la empresa con la expresión “have fun”, es decir, “pásenlo bien”, y ciertamente no se estaba refiriendo a las vacaciones.
Pero ese gusto por trabajar lleva directo al conflicto entre familia y trabajo. Cuando hay exceso de horas dedicadas al trabajo, con lo cual no se tiene el tiempo para atender a cónyuges e hijos, o porque se esta fatigado, con lo que la calidad de la atención a ellos es limitada, no hay equilibrio entre el trabajo y la vida familiar, con una serie de repercusiones:
a. al robar el tiempo que pertenece a la familia, se debilitan las obligaciones que el líder empresarial debe cumplir en el plano familiar, particularmente aquellas que requieren tiempo, como lo es la formación de los hijos. El tiempo robado no se sustituye en calidad de tiempo, como se argumenta a menudo; esa es una falacia. El rol del padre y de la madre son irreemplazables en la formación de los hijos, lo que, curiosamente, implica una formación en y para el trabajo, por lo que se constituye una paradoja, de que esta compenetración de la familia en último término es para enseñarle a los hijos a trabajar. ¿Qué señal se le está dando a los hijos cuando se llega permanentemente tarde? ¡Que su formación no es importante!
b. el individuo se transforma en una persona unidimensional, donde lo único que le importa es el trabajo, no queda tiempo para desarrollarse como una persona integral, con las múltiples facetas que requieren ser cultivadas.
c. los lazos de amistad y familiares se deterioran hasta casi desaparecer, perdiéndose el afecto.
d. muchas veces el trabajo hasta tarde sólo es el reflejo de muchas pérdidas de tiempo durante la jornada normal, se trabaja mal, en forma desorganizada y con mucho relajo.

e. se producen trastornos físicos y psicológicos que terminan afectando al propio trabajo y la vida familiar.
f. muchas veces el exceso de trabajo es un escape para quienes tienen dificultades en la vida familiar, personas que se quedan en la oficina para no llegar a la casa, agravándose aún más los problemas.

El trabajo de otros

Hasta ahora se ha abordado el tema desde la perspectiva del líder como trabajador, pero hay una segunda perspectiva posible: la del jefe. Los líderes empresariales por sus responsabilidades ejecutivas tienen mando respecto de subalternos y a menudo adoptan una visión mercantilista frente al trabajo de los subalternos; en que este, el trabajo, es un objeto del que se puede disponer, lo que se expresa en frases como, “que espere” o “venga mañana” (y mañana es sábado), frases que lo dicen todo. El tiempo de los demás pasa a ser una mercancía barata. Muchas veces son los jefes los que hacen que otros lleguen tarde a la casa o que trabajen horas que debieran dedicar a la familia. Si un Gerente General, llega a las diez de la mañana y trabaja hasta las nueve de la noche... evidentemente todo su equipo gerencial se verá obligado a trabajar hasta tarde.
Cuando un jefe produce estas conductas en otras personas, sobre sus hombros cae la responsabilidad por una serie de males nuevamente. Veamos cuales:
a. partamos con el hecho que el listado anterior referido a los individuos es válido para los subalternos, aunque ellos o ellas pasen a ser ahora objetos pasivos de estas consecuencias negativas a causa de un tercero, que el es jefe, y que en general no se atreven o no pueden protestar.
b. se fomenta en la organización un ambiente de incumplimiento de la jornada normal, con lo que poco importa hacer el trabajo en los plazos estipulados y bien hecho.
c. se “fabrican” horas extraordinarias para mejorar los sueldos; es preferible ciertamente abordar derechamente el problema de las remuneraciones, si este es el caso.
d. a veces no se les da a los colaboradores los recursos para desarrollar bien esos trabajos, con lo cual se termina haciendo utilidades a costa de ellos, el concepto que antes se denominó “mercantilista”.
Las repercusiones negativas que acabamos de revisar que surgen de quitarle tiempo a la familia por exceso de dedicación al trabajo, conforma una lista de males impresionantes, para la persona, tanto como trabajador como en su rol ejecutivo. Pienso que los lectores, cual más, cual menos, están conscientes de las consecuencias negativas de llegar tarde a casa, pero ¿por qué ocurre? ¿por qué se castiga la vida familiar? Encontrar una respuesta a esta pregunta puede darnos la clave para saber como enfrentar el conflicto.

El primer elemento a considerar es que a los empresarios y ejecutivos les encanta trabajar, lo hacen con intensidad y con ganas. Pero ese gusto por trabajar lleva directo al conflicto entre familia y trabajo.